
El representante del régimen cubano ante la ONU, Ernesto Soberón, afirmó este lunes en una entrevista con Fox News que La Habana está dispuesta a dialogar con Estados Unidos, pero rechazó cualquier escenario de rendición ante una eventual intervención militar de Washington.
Sus declaraciones llegaron después de que el presidente Donald Trump dijera que podría “tomar el control” de Cuba “casi de inmediato” y mencionara el posible envío del portaaviones USS Abraham Lincoln cerca de las costas cubanas.
Soberón respondió que expresiones como “rendirse”, “colapsar” o “darse por vencido” no forman parte del “diccionario del pueblo cubano”.
Según el diplomático, en Cuba predominan términos como “resiliencia”, “resistencia” y “defensa de la independencia”. La respuesta mantuvo la línea del discurso oficial de La Habana, que atribuye la crisis nacional a las sanciones estadounidenses.
Cuba responde a nuevas amenazas de Trump
Durante la entrevista, el presentador de Fox News recordó la grave situación económica que atraviesa la isla. Mencionó el alto precio del combustible, la escasez de alimentos, la reducción de las raciones estatales y los problemas con el suministro eléctrico.
También citó alertas de organismos internacionales sobre la necesidad urgente de recibir combustible para evitar un mayor deterioro humanitario.
Sin embargo, Soberón sostuvo que todo eso es culpa de EEUU. Justificó la crisis debido a las recientes órdenes ejecutivas firmadas por Trump. En tal sentido, aseguró que esas medidas no solo afectan la relación entre Cuba y Estados Unidos, sino también a empresas o personas de terceros países que mantengan negocios con La Habana, en especial en el sector petrolero.
De acuerdo con su argumento, Washington intenta frenar la venta de petróleo y otros vínculos comerciales con el gobierno cubano.
Por lo tanto, condicionó cualquier negociación al respeto de la reciprocidad, la soberanía, la independencia y la no injerencia. También recordó que en otros momentos existieron relaciones económicas más amplias, incluidas operaciones de empresas radicadas en Florida que enviaban productos a la isla.
Desfile del 1.º de Mayo y control político en Cuba
En la entrevista, Soberón también aseguró que unas 500.000 personas participaron en La Habana y más de cinco millones en todo el país durante las celebraciones del 1.º de Mayo.
Según su versión, esa movilización demostró que los cubanos están dispuestos a dialogar con Estados Unidos, pero también a defender la independencia nacional. Esa lectura oficial, sin embargo, omite que esas concentraciones ocurren dentro de un sistema político sin pluralismo real y bajo fuerte control estatal.
El episodio marca una nueva fase de confrontación entre Washington y La Habana. El régimen cubano intenta proyectar firmeza nacionalista, mientras la población enfrenta apagones, inflación, escasez y deterioro de los servicios básicos.
La crisis interna, agravada por el fracaso del modelo estatal y por las sanciones externas, coloca a la isla en uno de sus momentos más delicados de los últimos años.