
El embajador de Cuba en República Dominicana, Ángel Arzuaga Reyes, se pronunció en medio de la crisis diplomática entre La Habana y Santo Domingo, tras la solicitud de retiro de nueve de sus funcionarios.
El representante del régimen castrista evitó abordar directamente las razones de la medida y presentó el episodio como otra circunstancia adversa frente a la cual el gobierno cubano mantendrá su postura política.
“Mientras más difíciles sean las circunstancias, más nos unimos. Mientras más difíciles sean las circunstancias, más luchamos”, afirmó a Vértice Crítico durante una gala cultural celebrada en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) por el centenario del nacimiento de Fidel Castro.
El diplomático afirmó que, a pesar de las tensiones surgidas entre La Habana y Santo Domingo, el gobierno cubano continuará promoviendo sus vínculos con la sociedad dominicana y mantendrá la línea de cooperación internacional que ha defendido durante décadas.
Arzuaga aseguró que Cuba cuenta con el respaldo de sectores del pueblo dominicano y sostuvo que la Isla no renunciará a sus principios de solidaridad e internacionalismo.
“No entregará su principio internacionalista, de amistad y solidaridad, su principio de humanismo de repartir lo poco que tenemos y a veces lo imposible con los pueblos y los jóvenes del mundo”, declaró.
Asimismo, agregó que Cuba continuará en lo que denominó “la primera trinchera” de la defensa de la paz, la unidad y el internacionalismo latinoamericano. El diplomático centró su discurso en la resistencia del sistema cubano y las tensiones con Estados Unidos.
El embajador también denunció un supuesto “cerco energético” contra Cuba, se refirió al embargo estadounidense y habló de una presunta amenaza de agresión militar.
Presuntas labores de inteligencia detrás de la decisión
La medida afecta a nueve funcionarios, según la versión dominicana, aunque el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba sostiene que son diez. Junto con sus familiares, el retiro involucraría a unas 21 personas. Santo Domingo optó por solicitar su salida mediante canales diplomáticos, sin declararlos formalmente personas non gratas.
La decisión no significa una ruptura de relaciones bilaterales. La Embajada cubana continuará operando con el resto de su personal acreditado y ambos países mantienen abiertas sus representaciones diplomáticas.
Fuentes con conocimiento del caso citadas por el periódico dominicano El Día atribuyeron la medida a presuntas actividades de inteligencia desarrolladas por varios de los funcionarios cubanos.
Según esa versión, algunos integrantes de la misión habrían mantenido vínculos operativos con los servicios de inteligencia y seguridad del Estado cubano y realizado actividades consideradas incompatibles con sus funciones diplomáticas. Estas acusaciones proceden de fuentes periodísticas y no han sido acompañadas públicamente de pruebas o expedientes oficiales.
Las mismas fuentes descartaron que la decisión esté relacionada con los atletas cubanos que permanecieron en República Dominicana después de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. Según esa explicación, ambos acontecimientos coincidieron en el tiempo, pero corresponden a asuntos diferentes.
La Habana rechazó las acusaciones y presentó el retiro de sus funcionarios como resultado de presiones estadounidenses. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla aseguró que los diplomáticos cubanos han actuado conforme a la Convención de Viena y negó que existan motivos que justifiquen la decisión adoptada por Santo Domingo.