
Dos mujeres que trabajaban como empleadas domésticas en el condado Miami-Dade, entre ellas una de origen cubano, fueron arrestadas en agosto de 2026 por presuntamente sustraer joyas de lujo de las viviendas donde prestaban servicios.
Las investigaciones, realizadas por autoridades locales, vinculan ambos casos con pérdidas superiores a los $304.000 en relojes, pulseras, collares y otras piezas de alto valor que habrían sido tomadas durante varios años.
El primer expediente involucra a Arays Izquierdo, residente de Hialeah, quien realizaba labores de limpieza para una familia en West Miami. Según la Policía, la mujer tenía acceso directo a la residencia porque contaba con una llave propia, una situación que habría facilitado la desaparición de varias joyas.
Los investigadores calculan que el valor de los objetos presuntamente robados supera los $268.000. Entre las piezas reportadas aparecen un collar de la marca Van Cleef & Arpels, dos brazaletes Louis Vuitton valorados cerca de $150.000, una pulsera de oro de $95.650, artículos Cartier, cadenas cubanas y otras joyas con diamantes.
Aunque los medios locales no lo mencionaron, Periódico Cubano pudo confirmar que la detenida es originaria de Cuba, específicamente de Pinar del Río.
Investigaciones apuntan a casas de empeño como clave para recuperar las piezas
La Policía siguió el rastro de algunas de las prendas hasta establecimientos de empeño del sur de Florida. Posteriormente, los agentes registraron el apartamento de Izquierdo y encontraron varios artículos que habían sido denunciados como desaparecidos.
De acuerdo con el informe policial, “las pertenencias estaban en el dormitorio y armario de Izquierdo y fueron recuperadas como parte de la investigación”.
Izquierdo fue arrestada el 20 de agosto y enfrenta cargos por robo en una vivienda ocupada y robo mayor en primer grado. Un juez fijó una fianza de $20.000 y ordenó que no tuviera contacto con la familia afectada.
El segundo caso corresponde a Yuliedy Díaz, de 48 años, quien durante 12 años trabajó limpiando una vivienda en Palmetto Bay. La propietaria comenzó a detectar la falta de relojes Rolex, un Cartier Ballon, collares, pulseras de oro y aretes, con un valor estimado superior a los $36.400.
Registros de empeños revelaron años de presuntas transacciones ilegales
Los detectives revisaron los registros digitales de casas de empeño, documentos que los negocios están obligados a conservar bajo la ley de Florida. Ese análisis mostró que Díaz habría empeñado 73 artículos entre julio de 2018 y junio de 2025.
De esas piezas, al menos 32 fueron identificadas como propiedad de la víctima. La investigación tomó mayor fuerza el 10 de agosto, cuando la empleadora vio una fotografía de Díaz utilizando unos aretes que reconoció como suyos.
Durante el interrogatorio, Díaz admitió haber tomado y empeñado las joyas. También entregó una carta de disculpa a su antigua empleadora. En el registro de su vivienda, los investigadores encontraron cuatro relojes y un collar pertenecientes a la víctima.
La mujer fue arrestada el 26 de agosto y enfrenta 10 cargos por comercialización de propiedad robada, además de acusaciones por hurto mayor y violación de normas relacionadas con casas de empeño. Su fianza de $20.000 ya habría sido pagada.
Estos arrestos se suman a otros casos similares investigados en Miami-Dade. En junio, la Oficina del Sheriff del condado detuvo a una cuidadora acusada de robar joyas a varias mujeres mayores bajo su atención y venderlas por unos $56.500.
Las autoridades han utilizado los registros electrónicos de empeños como una herramienta clave para identificar movimientos de objetos robados y reconstruir el recorrido de las piezas sustraídas.
