
Reynier Font Gómez, un residente de Niquero, en la provincia de Granma, llevaba más de dos años pagando su seguro de vida a la única entidad autorizada a brindar ese servicio: la estatal Empresa de Seguros Nacionales (ESEN).
Sin embargo, al necesitar que se activara su contrato tras sufrir un accidente de trabajo, no ha obtenido la prestación económica estipulada en el contrato, lo que pone de relieve la ineficiencia y la falta de atención a los asegurados por parte de la empresa estatal cubana.
El afectado escribió a la sesión Acuse de Recibo del periódico oficialista Juventud Rebelde, para contar cómo en marzo de 2025, mientras participaba en la parte práctica de su curso de Educación Física, sufrió un esguince que lo dejó fuera de trabajo durante un tiempo.
Esta lesión debía ser considerada un accidente laboral y, por lo tanto, debería haber recibido una compensación económica de acuerdo con los términos de su póliza. Siguiendo los procedimientos, Font se puso en contacto con el encargado de los trámites de la ESEN, quien lo orientó sobre el proceso que debía seguir para la valoración del caso.
A pesar de cumplir con todos los requisitos y entregar toda la documentación en tiempo y forma, tras casi cuatro meses de espera, Font aún no ha recibido el pago prometido.
Font, frustrado por la demora, preguntó sobre el estado de su pago y fue informado de que había un atraso generalizado en todos los procesos, por lo que debía esperar aún más. Sin embargo, Font sostiene que ha cumplido con sus obligaciones y que sus derechos como asegurado no deben verse afectados por la burocracia.
“Si pago en tiempo y cumplo con todos mis deberes, ¿por qué mis derechos se ven lastrados por una burocracia?”, comentó en una entrevista con el medio estatal Juventud Rebelde.
Después de meses de incertidumbre y sin una respuesta clara, Font decidió terminar su contrato con la empresa. Sin embargo, el trabajador que lo representaba le aseguró que el pago debía realizarse, aunque no pudo precisar cuándo recibiría el dinero.
La Empresa de Seguros Nacionales (ESEN), fundada en 1978, ha sido históricamente criticada por sus incumplimientos y demoras en la atención a los clientes. A pesar de ofrecer una amplia gama de seguros, como seguros de vida temporarios, de viajes, y de bienes, la empresa estatal ha sido señalada en numerosas ocasiones por la lentitud de sus procesos administrativos y la falta de respuesta ante situaciones similares a la de Font.
ESEN forma parte del conglomerado estatal OSDE CAUDAL y se compromete a ofrecer servicios de seguros en diversos sectores, especialmente el agropecuario. Sin embargo, el caso de Font refleja una serie de deficiencias que afectan a los asegurados cubanos, quienes deben lidiar con la falta de transparencia y la burocracia que caracteriza a esta empresa estatal.
Otto Ortiz demanda a la ESEN por incumplimiento de contrato
En 2023, el humorista cubano Otto Ortiz demandó a la Empresa de Seguros Nacionales por incumplimiento de contrato. Según Ortiz, el acuerdo estipulaba que, en caso de siniestro, la empresa debía reponer su auto íntegramente, lo que no ha ocurrido.
A través de su cuenta de Facebook, Ortiz acusó a la ESEN de manipular a los clientes, prometiendo soluciones que no cumplen, y anunció que buscaría un abogado para llevar el caso a los tribunales, amparado por la Constitución de 2019.
En ese sentido, aseguró que su demanda busca exigir respeto y que la empresa cumpla con lo establecido, criticando la falta de seriedad y compromiso de la institución estatal. El humorista también resaltó que este tipo de incumplimiento es una práctica común en las instituciones cubanas, reflejando una política de manipulación que afecta a la población.

