
Las empresas estatales están lucrando con la enorme necesidad de la población cubana ante los apagones, que son la costumbre de la vida cotidiana.
La Empresa de Talleres Agropecuarios Granma, con sede en Bayamo y subordinada al Grupo Empresarial de Logística del Ministerio de la Agricultura, no se esconde para celebrar que tiene buenos ingresos por el aumento en la demanda de hornillas de carbón para cocinar en medio de la crisis energética que atraviesa la Isla.
Según un reportaje de la prensa oficialista, el director de la entidad, Raúl Rubán Rodríguez, estos anafes se venden con rapidez en ferias integrales, agropecuarias y de comercio, así como en el punto de venta de la propia entidad.
Además de la falta de electricidad, las ventas están impulsadas por la escasez de gas licuado que deja a los cubanos sin otra opción para cocinar que no sea el carbón o la leña. Las hornillas de carbón también son un problema, pues ese combustible vegetal tiene altos precios en el mercado.
De acuerdo con Rubán Rodríguez, los anafes “se venden como pan caliente”, una expresión que resume el nivel de demanda en Bayamo. La empresa no solo comercializa estos equipos pequeños para cocinar con carbón, sino también hornos de mayor tamaño destinados al asado de carnes de cerdo, aves, vacunos y pescados, elaborados con cilindros de gas licuado dados de baja.
La entidad también sufre apagones, por lo cual trabaja con un horno de secado de arroz que genera calor mediante la combustión de cascarilla de arroz y otros elementos orgánicos, en sustitución del diésel.
Crisis energética en Cuba se agrava con la avería de la CTE Guiteras
En la madrugada del lunes, la central termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras, ubicada en Matanzas y considerada la de mayor generación unitaria del país, salió de servicio tras una ponchadura en la caldera detectada cerca de las 3:00 a.m. La avería dejó de aportar más de 240 megavatios al sistema.
Según la Unión Eléctrica, será necesario esperar al menos 72 horas para que el equipamiento se enfríe antes de iniciar la reparación mediante soldadura. La salida de esta planta ocurre mientras otras unidades permanecen fuera de operación por averías o mantenimientos, entre ellas la unidad 2 de Felton, la 5 de Antonio Maceo y la 6 de Diez de Octubre, además de varias unidades detenidas en Mariel, Renté y Nuevitas.
A eso se suman 266 megavatios afectados por limitaciones en la generación térmica y por la escasez de combustible, que también golpea la generación distribuida. Los datos oficiales del domingo reflejaron una afectación máxima de 1.740 megavatios. Ya en la mañana del lunes, la disponibilidad era de 1.100 MW frente a una demanda de 2.340 MW, una brecha que anticipaba nuevas interrupciones prolongadas.
Para el mediodía del lunes se pronosticaban 1.400 MW de afectación, mientras que en el horario pico el déficit podía escalar hasta 1.845 MW, con una demanda estimada de 3.020 MW.
En ese escenario, el hecho de que una empresa estatal destaque como éxito comercial la venta acelerada de hornillas de carbón ilustra el retroceso de las condiciones de vida de los cubanos y la normalización del problema.