
Katyuska Batista, residente en un edificio en peligro de derrumbe ubicado en el municipio holguinero de Antilla, denunció que el gobierno local dice no tener dinero para la necesaria reparación; sin embargo, gastan decenas de miles de pesos cubanos (CUP) para un concierto de la Charanga Habanera.
De acuerdo con el periodista Alberto Arego, quien recibió la denuncia en exclusiva, la reciente caída de una baranda en el edificio de Batista, representa un serio peligro, especialmente para los niños y ancianos que habitan en el lugar. A pesar de la evidente urgencia de la situación, los vecinos han sido informados de que no existe presupuesto para la reparación.
“Ya por último se nos cayó la baranda y mira nada más la foto. Eso fue ayer (lunes) y no vino nadie del Gobierno. Vinieron hoy, no le preguntaron a nadie. Para limpiarse mandaron a cuatro trabajadores de Vivienda para que hicieran un dictamen del edificio. Bueno, ellos mismos se dieron cuenta de que esto está en derrumbe. No querían ni subir porque les daba miedo”, dijo Katyuska Batista en su testimonio desgarrador.
A pesar de las advertencias y las señales claras de deterioro en la estructura del edificio, no se ha brindado una solución efectiva. Los residentes enfrentan días de angustia y peligro inminente debido a la ausencia de la baranda que protege el inmueble.
La preocupación y la indignación entre los vecinos es palpable. Se han organizado y han firmado una carta conjunta en la que expresan su desacuerdo con la propuesta de que los residentes costeen las reparaciones del edificio, cuando consideran que es responsabilidad gubernamental.
“Aquí firmamos los vecinos que no estamos de acuerdo con esto porque ellos quieren que nosotros paguemos para que reparen el edificio. Cuando eso le pertenece al Gobierno. Según ellos, no tienen presupuesto para arreglar las barandas y entonces quieren que nosotros, entre los 20 apartamentos, paguemos para que nos arreglen la baranda y le firmamos que no”, explica la cubana indignada por la situación.
La incomprensible disparidad entre la falta de presupuesto para la seguridad de los edificios y la asignación de recursos para eventos de entretenimiento como la presentación de la Charanga Habanera ha generado una ola de críticas y cuestionamientos en la comunidad.