- Advertisement -

Enorme basurero en la calle San Miguel en Centro Habana bloquea el tránsito

basura en La Habana
Escenas como estas son comunes por toda la capital cubana en la actualidad. (Captura de pantalla © ayudas_lfc – Instagram)

Un vertedero de grandes proporciones en el municipio San Miguel en el municipio Centro Habana, específicamente entre las calles Oquendo y Soledad, se ha convertido en un grave problema para vecinos y transeúntes, al obstruir completamente el paso vehicular y peatonal.

La acumulación masiva de desechos sólidos bloquea la vía pública, dificultando el tránsito y generando serios inconvenientes para residentes, transportistas y servicios de emergencia. Además, el basurero representa un importante foco de infección, al propiciar la proliferación de insectos, roedores y malos olores, poniendo en riesgo la salud de la población.

La situación se ha prolongado sin que se adopten medidas efectivas para su solución. Escenas como estas son comunes por toda la ciudad. La falta de recolección sistemática y de mantenimiento urbano refleja un marcado abandono institucional y una gestión deficiente de los servicios públicos.

En medio de este escenario, aparece un hombre revisando los desechos en busca de alimentos u objetos reutilizables, una imagen que evidencia los niveles de precariedad que enfrentan muchos ciudadanos. Este hecho contrasta con los discursos oficiales que niegan la existencia de personas en situación de extrema necesidad en el país.

La situación del basurero en San Miguel forma parte de un problema más amplio que afecta a numerosos barrios de la capital, donde la acumulación de desechos, el deterioro de las calles y la falta de servicios básicos son cada vez más frecuentes.

Caminar por la capital cubana en pleno siglo XXI es encontrar basureros, espacios públicos abandonados y en ruinas, viviendas en estados precarios y expuestas a derrumbes, personas buscando entre la basura, entre otras tristes situaciones.

Tiendas que alguna vez fueron emblemáticas, como Ultra y Yumirí, hoy están en ruinas, un reflejo del país en sí mismo. Los parques de atracciones permanecen también cerrados o apenas operando con unos pocos aparatos en estado decadente.

Y en medio de todo, una crisis energética que agota el alma. Pero el gobierno sigue recurriendo a viejas consignas y apelando a la resistencia. Periodistas como Arleen Rodríguez Derivet minimizan el problema de los constantes apagones con ridículas y erróneas aseveraciones, tales como que José Martí no conoció la electricidad y aun así fue un genio.

1 Comentario

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Please enter your comment!
Ingrese su nombre

Salir de la versión móvil