
Las escuelas de Matanzas cerrarán el curso escolar 2025-2026 bajo un esquema de emergencia marcado por la crisis de combustibles que afecta a Cuba.
De acuerdo con un reporte del diario oficialista Girón, las autoridades educativas prevén concluir el calendario en julio, pero deberán hacerlo con cancelaciones de exámenes, sustitución de pruebas finales y cambios en la evaluación de miles de alumnos.
La medida busca sostener el cierre docente ante las limitaciones energéticas, aunque reduce los mecanismos habituales para comprobar conocimientos. El impacto alcanza desde la enseñanza primaria hasta la educación técnica y profesional.
Escuelas primarias reorganizan horarios
En primaria, las escuelas deberán reorganizar turnos, usar horas de reserva y recortar actividades complementarias. La prioridad será reforzar aprendizajes esenciales, una fórmula que confirma la imposibilidad de desarrollar el programa con normalidad. Si un centro necesita trabajar una sola sesión, el municipio deberá certificar la causa.
Los estudiantes de primero a cuarto grado serán evaluados mediante comprobaciones sistemáticas. Sin embargo, segundo y cuarto no realizarán el ejercicio comprobatorio previsto.
En quinto y sexto grado tampoco habrá prueba final. Algunas asignaturas cerrarán con trabajos prácticos integradores, mientras Lengua Española y Matemática se evaluarán mediante trabajos de control parcial.
Secundaria básica: asignaturas con cierre incompletos
En secundaria básica también se aplicarán recortes. Las autoridades ajustarán las horas destinadas a actividades complementarias, formación vocacional y orientación profesional. Asignaturas como Educación Laboral, Informática, Educación Física y Educación Artística cerrarán con notas acumuladas desde marzo.
Educación Moral y Ciudadana tampoco tendrá evaluación final. Solo materias centrales, como Matemática, Español-Literatura e Historia de Cuba en noveno grado, mantendrán prueba escrita.
Suspenden pruebas de ingreso al IPVCE
Uno de los cambios más sensibles afecta el ingreso al Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE). En Matanzas no se realizarán exámenes de ingreso al IPVCE.
En su lugar, se elaborará un escalafón municipal. Aunque las autoridades mantienen otros requisitos y otorgamientos directos a ganadores de concursos provinciales de ciencias, la sustitución de una prueba por un mecanismo administrativo puede generar dudas entre familias y estudiantes.
Concentración masiva para prepararse para el ingreso a la universidad
La educación media superior también llega al final del curso con ajustes. Los alumnos de duodécimo grado fueron concentrados en la Escuela Pedagógica Provincial René Fraga Moreno para cerrar asignaturas y prepararse para los exámenes finales de Matemática, Español e Historia.
Además, los exámenes de ingreso a la Educación Superior fueron pospuestos para junio, lo que añade presión a estudiantes que ya enfrentaron un año irregular.
Los estudiantes de décimo y onceno grado que recibían clases en condiciones consideradas “no idóneas” también fueron reagrupados desde el 20 de abril en la Escuela René Fraga Moreno.
Algunos estaban en sus territorios, en secundarias o primarias, atendidos por docentes capacitados para cubrir la emergencia. Esa medida evidencia desigualdad en la atención educativa, pues no todos los alumnos recibieron clases en las mismas condiciones.
En el preuniversitario se sustituyen exámenes finales por trabajos prácticos en algunas materias. Física en décimo grado no tendrá prueba escrita y cerrará con resolución de problemas.
En onceno, Biología será evaluada mediante un trabajo práctico. El diseño de las pruebas restantes se centrará en contenidos mínimos esenciales, señal de que el programa no pudo avanzar con la profundidad prevista.
Educación técnica y profesional tiene el panorama más complejo
La Educación Técnica y Profesional enfrenta un escenario más complejo. La descentralización afectó a 27 instituciones educativas, incluidos 26 centros politécnicos y una escuela de oficios.
Tres centros provinciales concentran 12 especialidades únicas, lo que dificultó aún más el proceso docente. Para cubrir vacíos, las autoridades recurrieron a especialistas de organismos vinculados a la fuerza laboral y a guías de estudio.
En varias especialidades de técnico medio, las asignaturas que debían terminar con exámenes escritos cerrarán con las notas de dos trabajos de control parcial y evaluaciones sistemáticas.
Otras materias finalizarán con actividades prácticas. La asignatura rectora mantiene examen escrito solo para estudiantes que reciben docencia en su institución. Quienes estén fuera del centro deberán presentar un informe técnico de sus prácticas laborales.
El propio diseño oficial reconoce que el próximo curso necesitará un proceso de nivelación en habilidades profesionales. Eso significa que las afectaciones no terminarán en julio. Los alumnos avanzarán formalmente, pero con brechas que deberán corregirse después.