
A los migrantes españoles residentes en Cuba y aquellos descendientes que reciben ayudas económicas por parte de programas gubernamentales de diferentes comunidades autónomas en España se les estaría obligando a utilizar tarjetas magnéticas como única vía para recibir ese dinero.
De acuerdo con un informe de Óscar Suárez para Reporteros, una fuente dentro del Banco Central de Cuba (BCC) advirtió que el gobierno cubano obligó a los remitentes de las ayudas a canalizar el dinero por esa institución bancaria, que desde el presente mes de julio obligará al uso de medios electrónicos debido a la falta de liquidez en las arcas públicas.
Ahora los ancianos españoles solo podrán disponer de su dinero en las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC), y en los cajeros automáticos estatales no podrán extraer euros ni dólares. Solo es posible sacar pesos cubanos (CUP) a una desfavorable tasa de cambio que está totalmente distorsionada de la realidad que indica el mercado informal, donde se hacen la mayoría de las transacciones de compra y venta de divisas.
Por ejemplo, en las Casas de Cambio (Cadeca) por un euro solo se obtiene alrededor de 130 CUP, mientras la tasa de cambio subterránea ofrece hasta 220 CUP por ese mismo euro.
Por otra parte, la eliminación del dinero en efectivo para los migrantes españoles ha generado inquietud debido a las dificultades que podrían enfrentar al utilizar las tarjetas magnéticas en sus transacciones diarias, dada su avanzada edad. Manipular las tarjetas podría resultar un verdadero desafío tecnológico.
En diciembre pasado, la Junta de Castilla y León destinó 120.000 euros para repartir entre españoles originarios de esa región autónoma que viven en Cuba bajo “situación de especial necesidad”.
La ayuda económica llegó antes de los días de Navidad, como un alivio en esas jornadas festivas y de reunión familiar en medio de la profunda crisis que atraviesa la Isla. En total, se recibieron 476 solicitudes de ayuda y se aprobaron 334, entre quienes finalmente fue distribuido todo el dinero.
España ofrece varios tipos de ayuda a sus connacionales, sin embargo, todas son incompatibles entre sí. Por lo tanto, el beneficiado solo puede servirse de una a la vez. Es el Consulado General de España en La Habana, que se encarga de cruzar información dentro del padrón de españoles inscritos para que no haya duplicidad en el acceso a las ayudas del gobierno central y el de las comunidades autónomas.
Datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España contabilizan al cierre del 2022 que un total de 160.833 españoles estaban empadronados en la Embajada de España en La Habana como residentes en Cuba, convirtiendo a la Mayor de las Antillas en el sexto país del mundo con la mayor cantidad de españoles viviendo en el exterior.

