
Estados Unidos y cuatro aliados llegaron a un acuerdo con Rusia para realizar el mayor intercambio de prisioneros desde el final de la Guerra Fría. En este movimiento, negociado en secreto desde hace más de un año, 16 personas fueron liberadas, entre ellas el periodista estadounidense Evan Gershkovich, quien había sido condenado hace unos días en Moscú por motivos de espionaje.
La situación también incluyó el regreso a Rusia de ocho prisioneros retenidos en Occidente, entre ellos Vadim Krasikov, que cumplía cadena perpetua por matar a un disidente checheno-georgiano en Berlín.
La Agencia de Inteligencia Turca desempeñó un papel crucial en la coordinación del canje, realizando la operación en Ankara. Los prisioneros involucrados en el canje se encontraban en países como EEUU, Alemania, Polonia, Eslovenia, Noruega, Rusia y Bielorrusia.
Según la presidencia turca, diez prisioneros, incluyendo dos menores, fueron transferidos a Rusia, trece a Alemania y tres a EEUU. Entre los liberados también se encuentran el exmarine estadounidense Paul Whelan, quien estaba encarcelado en la nación euroasiática.
El acuerdo representa un gran logro para todas las partes involucradas y será presentado por el gobierno de Biden como un éxito en política exterior, especialmente en un momento crítico para su partido de cara a la elección presidencial.
EEUU presionó a Moscú para obtener la liberación de Gershkovich, condenado el 19 de julio a 16 años de prisión tras un juicio rápido por “espionaje”. El comunicador, de 32 años, fue detenido a finales de marzo de 2023 mientras trabajaba en Ekaterimburgo, en los Urales. El periodista, su familia, sus allegados y la Casa Blanca han afirmado que las acusaciones rusas carecían de fundamento.
La ONG Reporteros Sin Fronteras expresó su alivio por la liberación de Gershkovich. “La continua política del gobierno ruso de tomar rehenes es indignante. Los periodistas no son espías y nunca deben ser objeto de ataques con fines políticos”, agregó la organización.
Washington también trabajó entre bastidores para conseguir la liberación de Whelan, de 54 años, quien además tiene las nacionalidades británica, irlandesa y canadiense. El exmarine, detenido en Moscú desde diciembre de 2018 por “espionaje”, acusación que rechaza, figuraba entre los detenidos que recientemente han “desaparecido” de las cárceles rusas.
“Ahora, su brutal calvario ha terminado y son libres. Hace unos momentos, sus familias y yo hemos podido hablar con ellos por teléfono desde el Despacho Oval. Han salido de Rusia. Hoy mismo han sido trasladados en avión a Turquía, y pronto volarán de camino a casa para ver a sus familias”, dijo Biden en un mensaje.

