
Karl-Anthony Towns, pívot de los New York Knicks, vivió el pasado sábado un cumpleaños emotivo cuando su pareja, Jordyn Woods, le entregó un Isuzu Trooper de los años noventa idéntico al que conducía su madre, Jacqueline Cruz-Towns.
La entrega, realizada en un ambiente privado, se convirtió en un homenaje directo a la memoria de Cruz-Towns, fallecida en 2020, y abrió un nuevo capítulo en la relación de la pareja, marcada por gestos públicos y episodios que han captado la atención de sus seguidores.
Woods relató en redes cómo logró localizar el vehículo exacto después de que, durante el verano, preguntó a Towns qué coche elegiría para manejar un solo día. El jugador respondió de inmediato que elegiría el de su madre. A partir de esa confesión, Woods rastreó el modelo, supervisó la restauración y preparó la sorpresa.
Towns compartió imágenes del momento y escribió: “Esto es lo mejor que me ha pasado”, reforzando el componente emocional del regalo y el peso del recuerdo familiar en su vida.
El gesto coincidió con un contexto mediático particular. Días antes, Woods participó en el pódcast Open Thoughts, conducido por la comediante Fanny Marco. La conversación, pensada para abordar temas cotidianos con humor, derivó hacia la relación de la modelo con el jugador.
La presentadora bromeó sobre los cambios tonales de la voz del atleta, un comentario que provocó reacciones encontradas y revivió viejas críticas que circulan en redes.
Woods intentó restar importancia al asunto al señalar que la variación depende del estado de ánimo del jugador. Sin embargo, la comediante insistió en la broma y calificó la situación como “injusta”.
En respuesta, Woods señaló el vestuario de Marco —un traje de perrito caliente que forma parte de su acto— para cuestionar la línea de sus comentarios. A partir de ese momento, la tensión aumentó y la charla dejó de fluir.
El intercambio alcanzó un punto más delicado cuando Marco sugirió que Towns “acapara el balón”, afirmación que Woods rebatió de inmediato con referencias a sus actuaciones recientes en la NBA.
El cruce terminó con una frase que generó debates adicionales: “Esa es la razón por la que le dispararon”, dijo Woods, en alusión al carácter competitivo del jugador dentro de la cancha. Aunque la frase buscó desactivar la discusión, se interpretó como un comentario innecesariamente brusco.
La audiencia reaccionó de forma inmediata. Varios usuarios calificaron la escena como “incómoda”, mientras otros destacaron la defensa firme de Woods y criticaron la insistencia de la presentadora. Un comentario viral sintetizó el sentir general: “La dejó callada con lo del disfraz de hot dog”.
El episodio ofrece pistas sobre la dinámica pública de la pareja y revela cómo sus intervenciones, incluso en espacios de comedia, pueden escalar hacia debates más amplios sobre respeto, límites del humor y exposición mediática.
El regalo de cumpleaños, cargado de memoria familiar, contrasta con el tono del intercambio y subraya la forma en que ambos enfrentan la atención pública.