El monopolio de las telecomunicaciones de Cuba, Etecsa, no tiene papel para imprimir las facturas telefónicas de los clientes que tienen servicio de telefonía fija, según ha comunicado la empresa estatal a sus usuarios.
Un lector de Periódico Cubano envío a esta redacción la nota que Etecsa está distribuyendo para informar de las carencias que afronta.
“Por la falta de disponibilidad de papel y otros insumos, no será posible distribuir la factura telefónica en su versión impresa”, explican los directivos de la compañía, que advierte sobre “otras opciones habilitadas” para llevar el control de los gastos y poder conocer mensualmente el reporte.
Según Etecsa, todos los clientes pueden solicitar su factura de forma digital por medio del correo electrónico. Para ello deben enviar un mensaje solicitando la suscripción al servicio de facturación digital.
Las personas deben enviar un email a [email protected] con los siguientes datos: número del servicio telefónico, nombre del titular, carné de identidad del titular y dirección electrónica donde se desea recibir la factura.
Sin embargo, lo que no dicen es que una vez que se haya solicitado la factura digital, el cliente no podrán volver a optar por ese documento en formato físico, aún y cuando se normalice la situación con el papel.
De tal forma, Etecsa se asegura de aprovechar la actual coyuntura para dar de baja del servicio de facturación impresa a miles de clientes que, al no tener un reporte del consumo detallado, optarán para siempre por la versión digital.
Muchos clientes de la tercera edad que no tienen acceso a las nuevas tecnologías como teléfonos inteligentes o un correo electrónico tampoco pueden escoger esta vía.
Otras formas de conocer el saldo a pagar cada mes es llamando al 112 o consultar el consumo del mes directamente por medio de las aplicaciones Transfermóvil y Enzona.
Etecsa reporta pérdidas de 300 millones de dólares por disminución de recargas internacionales
La falta de recursos tan simples como el papel puede estar afectando a Etecsa debido a una disminución de 300 millones de dólares en ingresos.
De acuerdo con la explicación ofrecida por el ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, “este año hubo una mayor venta en pesos cubanos (CUP) de las recargas internacionales, en tanto disminuyeron las compras de las ofertas en divisas.”
El comportamiento es atribuido “a la existencia en el mercado informal de un tipo de cambio superior al oficial, que hace más rentable adquirir los paquetes en pesos cubanos”.


