
El exteniente coronel de la Fuerza Aérea Cubana Luis Raúl González-Pardo Rodríguez se declaró este martes no culpable ante una corte federal de Miami de los cargos relacionados con el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, un ataque que causó la muerte de cuatro integrantes de la organización humanitaria.
El expiloto rechazó formalmente las acusaciones durante su comparecencia ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Florida. La declaración abre una nueva etapa del proceso, durante la cual la Fiscalía deberá presentar pruebas para intentar demostrar su presunta participación en la operación aérea ejecutada por las fuerzas cubanas el 24 de febrero de dicho año.
El acusado permanece bajo custodia federal y es el único de los imputados en este caso que se encuentra actualmente al alcance de las autoridades estadounidenses. El sospechoso clave de este caso es el expresidente cubano Raúl Castro.
La Fiscalía sostiene que González-Pardo participó en una conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y que formó parte del operativo militar desplegado contra las aeronaves civiles. Sin embargo, la acusación no lo identifica como uno de los pilotos que dispararon los misiles que destruyeron las avionetas.

Según los fiscales, el exmilitar habría intervenido en la persecución de una tercera aeronave de Hermanos al Rescate que consiguió escapar y regresar al sur de Florida. A bordo viajaba el fundador de la organización, José Basulto.
El exoficial ingresó a Estados Unidos en 2024 durante la administración de Joe Biden. Al solicitar beneficios migratorios, omitió información sobre su servicio en la Fuerza Aérea Revolucionaria de Cuba, institución a la que perteneció entre 1980 y 2009.
Ese mismo año, Periódico Cubano detectó y denunció la presencia del referido hombre en territorio estadounidense. La investigación también identificó que varias de sus hermanas habían emigrado años antes al país.

La Fiscalía lo acusó de presentar documentos con declaraciones falsas. González-Pardo se declaró culpable en ese proceso y recibió una condena de siete meses de prisión en una corte federal de Jacksonville. Debido al tiempo que ya había permanecido detenido, le quedaba aproximadamente una semana por cumplir cuando fue sentenciado.
Tras concluir esa fase, fue trasladado a Miami para responder por el caso de Hermanos al Rescate. Su detención permitió a los investigadores reactivar líneas de trabajo que habían permanecido estancadas durante años.
Yara Klukas, funcionaria de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida, señaló anteriormente que tener bajo custodia a uno de los presuntos participantes creó nuevas posibilidades para investigar la cadena de mando y buscar que otros acusados comparezcan ante la justicia estadounidense.
La declaración de no culpabilidad significa que González-Pardo optó por disputar las acusaciones y obliga al gobierno a probar el caso más allá de una duda razonable. La defensa podrá examinar las evidencias, cuestionar testimonios y presentar sus propios argumentos antes de un eventual juicio.
Un ataque que dejó cuatro muertos
El 24 de febrero de 1996, aviones de combate de la Fuerza Aérea Cubana derribaron dos avionetas Cessna desarmadas sobre aguas internacionales, de acuerdo con la acusación del Departamento de Justicia.
En el ataque murieron los ciudadanos estadounidenses Carlos Costa, Mario de la Peña y Armando Alejandre Jr., además del residente permanente Pablo Morales. Los cuatro participaban en operaciones de Hermanos al Rescate, organización radicada en Miami que realizaba vuelos sobre el estrecho de Florida para localizar y auxiliar a balseros cubanos.

La acusación también incluye al expresidente cubano Raúl Castro, quien era ministro de las Fuerzas Armadas en el momento de los hechos. Los demás imputados son Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga y Raúl Simanca Cárdenas.
La Fiscalía atribuye a los acusados diferentes funciones dentro de la planificación, persecución y ejecución de la operación. El expediente colectivo incluye cargos de conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, cuatro cargos de asesinato y dos por destrucción de aeronaves.

