
El 10 de septiembre de 2025, Cuba vivió un nuevo apagón masivo que afectó a todo el país a las 9:14 de la mañana, cuando el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) colapsó. Durante esta catástrofe, varias provincias registraron incendios y explosiones, sumándose a los graves problemas de la red eléctrica que ya venían afectando a la población cubana desde hacía meses.
En la provincia de Matanzas, un incendio se reportó en una vivienda ubicada en la calle San Juan de Dios, esquina Tirry y San Diego. El siniestro, que ocurrió poco después del apagón, fue provocado por la explosión de una planta eléctrica de emergencia que suplía el desabasto de la red nacional.
El incendio causó daños materiales importantes, aunque no se reportaron víctimas. Varios escuadrones de bomberos se desplazaron rápidamente al lugar para controlar el fuego. Miembros de la Asamblea Municipal del Poder Popular y fuerzas especializadas del Ministerio del Interior también se unieron a las labores.
La vivienda, que albergaba a niños y adultos mayores, sufrió daños devastadores, especialmente en su nivel superior. Afortunadamente, los habitantes de la casa no sufrieron lesiones, pero los bienes materiales quedaron seriamente afectados.
Por otra parte, la emisora oficialista de Pinar del Río informó que en la ciudad capital se produjo un incendio en la cercanía de una tienda en dólares de la cadena TRD. Las llamas casi alcanzan también al hotel Globo, pero la movilización de los bomberos impidió la propagación del fuego.
La nota oficial indica que las autoridades competentes investigan la causa del siniestro. No se reportan daños humanos y evalúan los materiales.
El apagón que afectó a toda Cuba no fue una sorpresa para los ciudadanos, quienes ya estaban acostumbrados a los cortes de electricidad frecuentes. En los meses de julio y agosto, los apagones diarios superaron las 16 horas en promedio, afectando la vida cotidiana de miles de personas.
Las familias, sobre todo en zonas rurales y en pequeñas poblaciones, se han visto obligadas a adaptarse a una rutina diaria sin electricidad. La falta de energía afecta tanto el bienestar de la población como su economía, especialmente a los pequeños comercios que intentan sobrevivir utilizando generadores a base de combustible, aunque el petróleo es escaso y costoso.
Universidad de La Habana exige guardias a estudiantes y profesores para evitar problemas durante el apagón
La Universidad de La Habana ordenó a estudiantes y profesores realizar guardias en sus instalaciones durante el apagón masivo. La medida fue implementada como parte de lo que el gobierno denomina “tiempos de contingencia energética”, con el objetivo de proteger las instalaciones de la institución.
La organización establece que cada área será responsable de la vigilancia, con rondas de cinco personas por turno de ocho horas, bajo la dirección de un cuadro político. Este esquema incluye la Colina Universitaria, el SEDER y las residencias estudiantiles, que deberán extremar el ahorro de agua, gas y alimentos.
La decisión generó una gran polémica en las redes sociales, donde muchos usuarios cuestionaron la validez de convertir a los estudiantes en custodios en lugar de garantizar la continuidad de las clases y actividades académicas.

