
El académico y dramaturgo cubano Roberto Viña Martínez fue expulsado del Instituto Superior de Arte (ISA), Universidad de las Artes, por motivos políticos, según denunció esta semana el Observatorio de Libertad Académica.
De acuerdo con la denuncia publicada en Facebook, Viña Martínez, especialista en Historia del Teatro, fue separado del claustro tras más de una década de trabajo docente e investigativo. El Observatorio afirmó que el profesor fue “cancelado” debido a su pensamiento crítico y a expresiones públicas que no coincidieron con la línea oficial.
La entidad subrayó el prestigio del académico dentro de la Facultad de Arte Teatral del ISA, tanto entre colegas como entre estudiantes, así como la amplitud de su labor pedagógica, que trascendió el espacio universitario. También destacó los reconocimientos obtenidos por el profesor dentro del ámbito de las artes escénicas en Cuba.
Viña Martínez publicó en Facebook sobre su situación, en el post cuestiona el uso oficial del concepto de soberanía y lo define como una consigna vacía cuando un país carece de economía funcional, derechos efectivos y protección legal para sus ciudadanos. Sostiene que no existe soberanía en la pobreza, la dependencia, el autoritarismo ni la impunidad del poder.
Asimismo, denuncia que fue expulsado de la docencia universitaria de forma arbitraria por un post en redes sociales y por disentir políticamente, lo que redujo drásticamente sus ingresos. Afirma que la soberanía no puede servir para justificar la censura, el caudillismo ni la persecución ideológica, y defiende la dignidad, la decencia y el pensamiento crítico como verdaderas expresiones de soberanía.
Tras conocerse la expulsión, numerosas personas acudieron al perfil personal de Viña Martínez en Facebook para expresar respaldo. En los mensajes, el profesor fue descrito como un hombre íntegro y como un maestro y dramaturgo imprescindible para la formación de varias generaciones de artistas.
Entre las reacciones destacó la del creador digital y dramaturgo Iran Capote, quien afirmó que la expulsión se produjo “de manera arbitraria” a raíz de una publicación en redes sociales y por disentir políticamente. Capote señaló que el académico fue separado por pensar y expresarse de una forma que no complació al sistema.
En su testimonio, Capote calificó la medida como una injusticia y una violación de derechos humanos, y responsabilizó a lo que describió como comisarios culturales que, en nombre del arte y la cultura, excluyen de las instituciones a docentes con alto valor formativo.
El dramaturgo aseguró creer plenamente en la explicación pública ofrecida por Viña Martínez sobre los hechos y consideró que la decisión fue un error que vulneró sus derechos laborales y académicos. En su opinión, el caso debe ser denunciado con claridad y sin eufemismos.
En paralelo, en la publicación del Observatorio de Libertad Académica también se registraron numerosos comentarios que denunciaron la falta de libertades en el país y el castigo a quienes ejercen el pensamiento crítico dentro de las instituciones estatales.
Algunos usuarios cuestionaron la contradicción entre estas prácticas y la Constitución cubana de 2019, que reconoce el derecho al trabajo y la dignidad humana, mientras otros advirtieron sobre el deterioro del sistema de enseñanza artística.
El Observatorio llamó a la solidaridad y a la denuncia por parte de organizaciones e instituciones comprometidas con la defensa de los derechos a la educación y al trabajo, en un contexto donde la exclusión por motivos ideológicos sigue siendo una denuncia recurrente.