
Una denuncia publicada este fin de semana en la página de Facebook Díaz Canel Sin Gao expuso el presunto caso de negligencia médica que habría provocado la muerte de un paciente en un hospital cubano.
Según el testimonio difundido por un familiar, el hombre falleció el 10 de octubre, tras un mes de hospitalización sin recibir la transfusión de sangre que necesitaba para sobrevivir.
La persona denunciante, que no mencionó su nombre ni el de su padre, relató que el anciano tenía un linfoma que fue diagnosticado apenas días antes de su fallecimiento. Sin embargo, aseguró que la verdadera causa de la muerte fue la falta de sangre. “Mi papá no murió de la enfermedad, murió por falta de sangre que no me dieron”, escribió.
En la publicación describieron un mes “de maltrato, negligencia y abuso verbal” dentro del hospital. Afirmó que, pese a insistir en conseguir sangre para su padre, el banco de sangre del centro le informó que no había reservas disponibles y que las pocas unidades existentes debían guardarse “por si llegaba alguien con una puñalada”.
Agregó que, incluso, las donaciones de sangre eran objeto de tráfico dentro del hospital. “Hay negocio con todo, hasta las donaciones se venden”, expresó en su mensaje, donde también responsabilizó al director del centro médico y al banco de sangre por el trato recibido y la falta de atención oportuna.
Las imágenes que acompañaron la publicación muestran al hombre con un tubo de oxígeno y visibles hematomas en el rostro. Según la denunciante, falleció “asfixiado por la vena cava superior”, una condición que habría podido tratarse si hubiera recibido la transfusión a tiempo.
La publicación generó decenas de comentarios de otros usuarios que compartieron experiencias similares en hospitales cubanos, mencionando la falta de recursos, diagnósticos erróneos y deficiencias en la atención médica. “Yo también perdí a mi padre hace 13 años en condiciones muy lamentables y falta de todo”, escribió una internauta.
Otro comentario relató la reciente muerte de un hombre que acudió al policlínico por un fuerte dolor en el pecho y fue diagnosticado con gastritis. Horas después, el paciente falleció de un infarto en su casa. “Entonces, ¿era gastritis o estaba infartado?”, cuestionó su esposa, quien aseguró haber tenido que comprar los medicamentos por su cuenta.
Los testimonios coinciden en señalar un deterioro generalizado del sistema de salud cubano, donde la escasez de insumos, el colapso de los bancos de sangre y la falta de diagnóstico oportuno son problemas recurrentes.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias no han ofrecido declaraciones sobre esta denuncia. Tampoco se ha identificado públicamente el hospital donde ocurrió el caso.
La publicación, que se ha compartido decenas de veces, refleja la creciente frustración de muchos cubanos ante un sistema médico que durante décadas fue presentado como uno de los mayores logros del país. Hoy es símbolo de carencias, desconfianza y abandono.