
El actor y productor estadounidense Patrick Muldoon falleció ayer domingo 19 de abril a los 57 años, según informó el medio especializado Deadline y el portal TZM. El reporte señala que su pareja, Miriam Rothbart, lo encontró inconsciente en el piso del baño.
Reconocido por sus papeles en series como Melrose Place y Days of Our Lives, así como por su participación en la película de culto Starship Troopers, Muldoon deja una trayectoria amplia en televisión, cine y producción, construida durante más de tres décadas en Hollywood.

La noticia causó impacto entre seguidores y colegas, especialmente porque apenas días antes había compartido en redes sociales mensajes sobre nuevos proyectos profesionales y escenas de su vida familiar.
Le sobreviven sus padres Deanna y Patrick Muldoon Sr., su hermana Shana Zappa, su cuñado Ahmet Zappa y sus sobrinos Halo y Arrow Zappa. También queda una obra extensa que recorre buena parte de la televisión popular de los noventa, el cine de género y la producción independiente de los últimos años.
¿Qué provocó la muerte de Patrick Muldoon?
De acuerdo con la información divulgada, Muldoon murió tras sufrir un infarto. El portal TMZ añadió que el actor fue hallado inconsciente en su residencia en Beverly Hills, California. Los servicios de emergencia lo declararon muerto en ese sitio.
Según el mismo reporte, había pasado la mañana del domingo en casa junto a su pareja, antes de ir a ducharse. Cuando ella fue a buscarlo, lo encontró tendido en el suelo del baño, sin conocimiento.
Muldoon había dado señales públicas de normalidad hasta muy poco antes de su fallecimiento. El viernes previo a su muerte publicó en Instagram una imagen relacionada con la película Kockroach, en la que expresó su entusiasmo por formar parte del proyecto.
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En ese mensaje escribió que estaba muy emocionado de participar en una producción dirigida por Matt Ross y encabezada por Chris Hemsworth, Taron Egerton, Zazie Beetz y Alec Baldwin.
Asimismo, precisó que el filme se estaba rodando en Australia. El fin de semana anterior había compartido además un video en el que aparecía tocando la guitarra y cantando durante una celebración de Pascua, en lo que él mismo describió como una “jam familiar en la mesa”.
La exitosa trayectoria del actor y productor Patrick Muldoon
Nacido en San Pedro, California, Muldoon comenzó su camino artístico mientras todavía estudiaba en la Universidad del Sur de California. Allí no solo cursó estudios superiores, sino que también integró el equipo de fútbol americano de los Trojans, una etapa que marcó parte de su formación personal antes de entrar de lleno en la industria del entretenimiento.
Su debut en la actuación ocurrió con una participación de dos episodios en la comedia Who’s the Boss? Poco después de graduarse en 1991, sumó un papel recurrente de tres capítulos en Saved by the Bell, producción conocida en el mundo hispano como Salvados por la campana.
El gran salto a la popularidad llegó en la década de 1990 gracias a Days of Our Lives, una de las telenovelas diurnas más conocidas de la televisión estadounidense. Allí interpretó a Austin Reed entre 1992 y 1995, personaje que lo convirtió en un rostro familiar para millones de espectadores.
Años después retomó ese mismo papel entre 2011 y 2012, en una señal de la huella que había dejado su trabajo en la serie. Ese rol le abrió además las puertas a otros proyectos de alto perfil en televisión y reforzó su presencia en un período especialmente competitivo para las cadenas estadounidenses.

Otra de las producciones clave de su carrera fue Melrose Place, donde dio vida a Richard Hart durante las temporadas tres a cinco. Su interpretación en esa serie lo consolidó dentro del universo de los dramas televisivos que marcaron los años noventa.
Muldoon proyectó en pantalla un perfil que le permitió alternar entre personajes seductores, ambiguos y conflictivos, un registro que después trasladó a distintas películas para televisión y thrillers de bajo y mediano presupuesto. Su rostro quedó asociado a una etapa muy definida de la cultura pop estadounidense, en la que las series juveniles y melodramáticas dominaron buena parte del entretenimiento televisivo.
En el cine, su personaje más recordado fue Zander Barcalow en Starship Troopers (1997), la película de Paul Verhoeven convertida con el tiempo en título de culto. Ese trabajo le dio una visibilidad distinta y lo vinculó a una producción que mezclaba ciencia ficción, sátira y acción con un tono muy particular.
Más allá de su trabajo como actor, desarrolló una importante faceta como productor ejecutivo. Entre los títulos ligados a esa etapa figuran Mi vida en Palos Verdes, Arkansas: Un lugar peligroso, Marlowe, El contador de cartas, de Paul Schrader, The Dreadful, Riff Raff y la ya mencionada Kockroach, que sigue en rodaje y tiene previsto estrenarse en 2027.
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El actor trabajó en numerosas películas de terror, un género por el que parecía sentir una afinidad especial, muchas de ellas dentro del circuito de la serie B. Sin embargo, también participó en filmes familiares y de aventuras, una combinación poco habitual que ilustra la versatilidad de su recorrido.
Compartió pantalla en varias ocasiones con Casper Van Dien, protagonista de Starship Troopers, e incluso intervino en El asesino paciente (2015), un thriller dirigido por el propio Van Dien.
En 2022, estuvo además en el Festival de San Sebastián presentando Marlowe, cinta de Neil Jordan protagonizada por Liam Neeson, Diane Kruger, Jessica Lange, Alan Cumming y Danny Huston, donde participó como actor y productor ejecutivo.
Muldoon también cultivó la música. Fue vocalista del grupo The Sleeping Masses y, según el material compartido, solía tocar la guitarra en reuniones privadas. Esa faceta complementaba una personalidad que sus allegados describieron ante Deadline como “inmensamente generosa”, marcada por la poesía, el humor y una presencia personal muy distintiva.
Quienes lo conocieron destacaron además su capacidad para hacer sentir seguras y acompañadas a las personas de su entorno. Esos testimonios ayudan a completar el perfil de un artista que, más allá de la pantalla, mantenía vínculos afectivos intensos y una vida creativa activa.
Su última película, Dirty Hands, se estrenará próximamente, lo que convierte su fallecimiento en una pérdida aún más inesperada para quienes seguían de cerca su carrera.

