
Un panadero habanero fue enterrado sin aviso a su familia el mismo día de su muerte, pese a portar todos sus documentos personales, según denunció este fin de semana la plataforma independiente Nio Reportando un crimen.
El hombre se desplomó en la intersección de Infanta y Cádiz, en La Habana, el día en que trataba de llegar a un centro médico tras sufrir un bajón de azúcar asociado a su condición de diabetes y al cuadro viral del Oropouche. Su madre pide la localización exacta del cuerpo y una explicación oficial.
De acuerdo con el testimonio familiar, varios vecinos lo auxiliaron en la vía pública y resguardaron sus pertenencias hasta que llegó la policía. El hombre llevaba su carnet de identidad, teléfono móvil, tarjetas bancarias, carnet laboral, documentos personales y un canguro con todas sus identificaciones.
A pesar de ello, las autoridades policiales y funerarias lo clasificaron como “indigente” y dispusieron su entierro en el Cementerio de Colón alrededor de las 7:00 p.m. del mismo día. La familia sostiene que ninguna institución intentó localizar a sus parientes, ni se permitió un velatorio o procedimiento de aviso.
La madre y otros familiares comenzaron a buscarlo la misma noche del hecho. Recorrieron el Hospital Miguel Enríquez, el Hospital Naval, la estación de la PNR de Dragones y otras unidades cercanas, sin recibir información sobre su paradero.
Cuando finalmente conocieron lo ocurrido, el entierro ya había sido ejecutado. Hasta el momento, no tienen claridad sobre el punto exacto donde fue sepultado ni si fue colocado en una fosa común. Tampoco han recibido confirmación oficial sobre quién autorizó la clasificación como “persona sin familia”.
Los parientes presentaron reclamaciones ante la Fiscalía, la Policía Nacional Revolucionaria, la funeraria implicada y entidades administrativas en Plaza de la Revolución. En sus escritos señalan violación del protocolo de identificación, negligencia policial y actuación indebida de los servicios funerarios.
La familia exige la exhumación para localizar el cuerpo y poder realizar una sepultura digna. También solicita una explicación oficial sobre la falta de aviso y responsabilidad administrativa para los funcionarios involucrados en el procedimiento.
El caso ha generado numerosas reacciones entre usuarios que siguen plataformas independientes. Varias personas calificaron lo ocurrido como una falta de respeto hacia el fallecido y hacia los familiares que no pudieron despedirse.
Comentarios en redes sociales expresaron indignación por el manejo del entierro. Algunos señalaron que el incidente refleja una pérdida de sensibilidad institucional y reclamaron que las autoridades ofrezcan respuestas.
Otros usuarios manifestaron solidaridad con la familia y pidieron visibilizar la denuncia para impulsar una revisión del caso. La publicación acumuló mensajes de pésame dirigidos a los allegados del panadero.
La familia continúa en espera de una comunicación oficial y mantiene sus solicitudes para esclarecer por qué no se activó el proceso de identificación correspondiente. También piden garantizar que hechos similares no ocurran en otros casos.
Hasta ahora, ninguna de las instituciones mencionadas ha ofrecido una respuesta pública sobre la investigación interna ni sobre los pasos a seguir en relación con la exhumación solicitada.

