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¡Felicidades presidente! Ahora permita que otros abracen a sus familias

Mientras el dictador celebra el nacimiento de sus nietas, los presos lloran lejos de sus familias

En un país desgarrado por la represión y la falta de libertades, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, se permitió una pausa en Twitter para anunciar con orgullo el nacimiento de sus nietas, Alma y Alis. “En medio de días tan difíciles para el país, nada me alivia más en lo personal que el nacimiento de nuevos miembros en la familia… Gracias a la Vida”, declaró.

Es un momento de felicidad que, en cualquier otro contexto, sería digno de celebración. Sin embargo, la ironía de sus palabras resuena como un eco amargo en una Cuba donde cientos de familias viven separadas por las mismas políticas de represivas que su gobierno perpetúa.

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La ironía de sus palabras resuena como un eco amargo en una Cuba donde cientos de familias viven separadas por las mismas políticas de represivas que su gobierno perpetúa. (Imagen incrustada con HTML © Díaz-Canel – X)

¡Felicitaciones, presidente! Es un “gozo” ver que su familia real continúa floreciendo incluso bajo un sistema que asfixia el alma colectiva de un pueblo. Usted celebra la llegada de sus nietas, mientras docenas de abuelos cubanos languidecen en prisión, lejos de sus familias, sin poder abrazar a sus nietos, hijos o parejas. Su “gracias a la Vida” contrasta dolorosamente con la realidad de un país donde cientos de presos políticos enfrentan días grises, sin juicio justo, por haber cometido el único “delito” de soñar con una Cuba libre.

El nacimiento de Alma y Alis ocurre en un país sin democracia, donde no hay libertad de prensa ni de expresión, donde la disidencia se castiga con encarcelamientos y exilios forzados. Sus nietas, presidente, son parte de una elite que goza de privilegios negados al cubano promedio.

Mientras usted celebra, hay familias desgarradas por las consecuencias de su gobierno. Padres que no pueden ver crecer a sus hijos porque están presos por manifestarse el 11 de julio de 2021, parejas que solo se comunican a través de cartas censuradas, y abuelos que mueren sin volver a ver a sus nietos porque el exilio fue su única opción para sobrevivir.

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Mientras Díaz-Canel celebra, hay familias desgarradas por las consecuencias de su gobierno. Padres que no pueden ver crecer a sus hijos porque están presos por manifestarse el 11 de julio de 2021. (Imagen incrustada con HTML © Díaz-Canel – X)

¿Ha pensado usted, aunque sea por un momento, en las familias de José Daniel Ferrer, Luis Robles o Maykel ‘Osorbo’ Castillo? Todos ellos son padres, hermanos o hijos. Sus familias también sueñan con abrazar a sus seres queridos, pero sus nombres no figuran en discursos ni en tweets de alegría. Para ellos no hay “gracias a la Vida”, sino un continuo dolor causado por las cadenas que su gobierno coloca.

Su orgullo como abuelo contrasta con la impotencia de miles de familias cubanas que no tienen siquiera la libertad de formar un futuro digno para sus hijos. ¿Cómo pueden los padres en Cuba soñar con un mejor mañana para sus niños cuando viven en un país donde la escasez, la represión y el miedo dominan cada aspecto de la vida cotidiana?

Mientras sus nietas probablemente disfruten de comodidades aseguradas por su posición, el cubano común enfrenta hospitales sin medicamentos, escuelas sin recursos y mercados sin alimentos.

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¿Cómo pueden los padres en Cuba soñar con un mejor mañana para sus niños cuando viven en un país donde la escasez, la represión y el miedo dominan cada aspecto de la vida cotidiana? (Imagen incrustada con HTML © Telemundo – Web)

Por supuesto, usted tiene derecho a celebrar el nacimiento de sus nietas. Ningún cubano, incluso aquellos que sufren bajo su gobierno, le desearía otra cosa. Pero quizás debería también reflexionar sobre el país en el que ellas nacen: un país donde las nuevas generaciones crecen sin conocer el verdadero significado de democracia, donde se enseña a temer más que a cuestionar, y donde la voz del pueblo es silenciada con porras y cárceles.

Hoy, presidente, usted se declara orgulloso abuelo. Pero la historia no lo recordará como un abuelo amoroso. Lo recordará como el líder que permitió que las familias cubanas se desmoronaran por su intransigencia, como el hombre que negó a otros abuelos el derecho de ver crecer a sus nietos, como el gobernante que prefirió mantener el poder antes que construir un país donde todos pudieran celebrar juntos.

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Ojalá, presidente, que sus nietas puedan crecer en una Cuba distinta a la que usted representa. Una Cuba libre, donde los abrazos familiares no dependan de permisos carcelarios. (Imagen incrustada con HTML © Telemundo – Web)

Ojalá, presidente, que sus nietas puedan crecer en una Cuba distinta a la que usted representa. Una Cuba libre, donde los abrazos familiares no dependan de permisos carcelarios y donde las redes sociales no sean el único espacio donde los cubanos puedan expresar lo que sienten. Tal vez, algún día, puedan estar orgullosas no solo de ser sus nietas, sino también de ser cubanas. Pero para que eso ocurra, usted debería empezar por escuchar al pueblo al que dice servir.

Por ahora, disfrute de su alegría, presidente. Mientras tanto, el resto de los abuelos cubanos seguirá esperando su turno para celebrar.

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2 Comentarios

  1. …Mijaíl Gorbachov,cuando visitó a Cuba y se entrevistó con Fidel a mediados de la década de los 90 y después de conversar y sugerirle que hiciera cambios democráticos en el país y al ver la reacción del dirigente cubano solo le dijo: “Ahora es el momento en que usted tiene la posibilidad de pasar a la historia como un gran Presidente o como un gran Dictador o Tirano”…él prefirió lo último… y ahora en estos días se puede apreciar la “Continuidad”!!!

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