
Transeúntes en la ciudad de Santiago de Cuba quedaron sorprendidos cuando un féretro cayó de un carro fúnebre en la céntrica avenida Victoriano Garzón. El hecho fue captado en video por un testigo, quien compartió la sorprendente escena al periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada.
El ataúd se salió del vehículo debido a una aparente falla en la puerta trasera del carro fúnebre. El conductor, al percatarse de la caída del cajón, se detuvo y retrocedió rápidamente para recogerlo.
El destino del carro fúnebre es desconocido hasta el momento. El incidente ocurrió en plena hora pico de este lunes, lo que magnificó la sorpresa y el desconcierto entre los presentes en dicha vía, una de las concurridas de la ciudad.
En los comentarios del post, usuarios expresaron su indignación por el incidente, así como preocupación ante el sentir de los familiares de la persona fallecida cuando vieron la caída del féretro.
“Dolorosamente, el cubano ni después de fallecido descansa en paz, ¿Cómo es posible que se caiga el ataúd en medio de la calle?, Vaya, es inconcebible, hace poco fui a un velorio donde no había carros fúnebres por problemas de combustible y en una camioneta que sirve de transporte público montaron dos para llevar para el cementerio, uno arriba del otro como si fuera una repisa, una zapatera”, dijo la internauta Rosa Julia Muñiz Benítez.
Una usuaria llamada Caridad expresó: “Sin palabras, pero no es la primera vez de algo parecido. Deberían de botar a estos choferes sin respeto, van a exceso de velocidad o cuando aceleran pasa esto”.
Negligencia en los servicios fúnebres de Santiago de Cuba
Una familia del Consejo El Caney, en Santiago de Cuba, denunció una serie de negligencias en los servicios funerarios al intentar enterrar a un ser querido en el cementerio local, según informó Mayeta Labrada.
En una publicación en Facebook, una joven relató al comunicador que ella y sus familiares habían programado el entierro de su bisabuela recién fallecida. Sin embargo, al solicitar el vehículo para el traslado del cuerpo, les informaron que la unidad estaba ocupada por otro fallecido.
“Apenas nos dieron una explicación y luego simplemente colgaron el teléfono”, lamentó la joven, quien añadió que el cuerpo de la anciana tuvo que ser trasladado a la funeraria del pueblo en una camioneta arrendada. Posteriormente, la funeraria alquiló un carro privado de carga de pasajeros para transportar el féretro hasta el cementerio, ubicado a unos pocos kilómetros de distancia.


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