
Lisbeth Fernández, primera finalista del certamen Miss Universe Cuba 2025, se pronunció sobre las protestas del 11 de julio de 2021, en el marco del cuarto aniversario de esa jornada.
Durante la gala final del concurso, celebrada en Miami a inicios de julio, la joven ya había dedicado su intervención a reflexionar sobre la situación actual en Cuba y la necesidad, según dijo, de dejar atrás la supervivencia para aspirar a una vida digna.
Luego, en un mensaje compartido en sus plataformas digitales, Fernández vinculó su respuesta a la efeméride del 11J, una de las manifestaciones sociales más amplias de la historia reciente del país. “No respondí por responder, respondí para enviar un mensaje”, afirmó.
Subrayó que su objetivo fue visibilizar lo que definió como una transformación del imaginario colectivo cubano: “La gente está adaptada a ver una Cuba sin voz, pobre y silenciada, pero estos actos de valentía social nos muestran que ya el pueblo está listo para dejar de sobrevivir y empezar a vivir”.
Fernández, oriunda de Consolación del Sur, explicó que su discurso no pretende fines partidistas. “Esto no es política, es derechos humanos, es historia, es dignidad”, expresó. Insistió en que su papel como virreina del certamen implica representar a la comunidad cubana y proyectar sus aspiraciones. En ese sentido, declaró que utilizará su visibilidad “para recordarle al mundo que el cubano tiene mucho que aportar a la humanidad”.
El mensaje, reproducido ampliamente en redes como Instagram y TikTok, provocó diversas reacciones. Muchos usuarios, en especial cubanos radicados fuera de la Isla, destacaron la valentía de la joven al abordar una temática considerada sensible, especialmente desde un escenario asociado con la estética y el entretenimiento.
Fernández también cuestionó los estereotipos con los que suele identificarse al emigrado cubano: “No necesitamos lástima, necesitamos oportunidades y libertad”. Esta declaración resonó entre sectores que critican las narrativas asistencialistas con las que se representa a la diáspora cubana.
Lina Luaces, ganadora del certamen y figura con proyección internacional por sus vínculos familiares con Lili Estefan, Emilio y Gloria Estefan, también se pronunció con motivo del aniversario.
En una publicación en Instagram, acompañada de una imagen en la que aparece envuelta en la bandera cubana, expresó su respaldo a los manifestantes de 2021. “Ese día, el 11 de julio, mi pueblo gritó lo que muchos callaron por décadas”, escribió.
Aunque Luaces no nació en Cuba, afirmó sentirse conectada con la historia de su país de origen. “Mi sangre lleva sus cicatrices, su música, su fuerza. Aunque el mar nos separe, mi corazón marcha con ustedes”, añadió. Cerró su mensaje con una consigna que ha cobrado fuerza en el exilio: “No se olvida. No se calla. Patria y Vida. Siempre”.
Las intervenciones de ambas concursantes coinciden con un contexto en el que figuras públicas cubanas utilizan escenarios no tradicionales para posicionarse sobre asuntos sociales. Su postura refleja un creciente interés por integrar temas de justicia y derechos en espacios antes considerados ajenos a la esfera política.