
La situación epidemiológica de Cuba se complica y ello obligó al conocido doctor Francisco Durán, director nacional de Higiene y Epidemiología, a salir en conferencia de prensa por los medios oficialistas a nombre del Ministerio de Salud Pública (Minsap).
El especialista mostró su preocupación por la alarmante incidencia del virus de Oropouche que se ha extendido por todo el país, donde se presentan casos que ya no son tan benignos, pues hay registro de “graves complicaciones”. En ese sentido, Durán calificó el panorama actual como “complejo”, ya que no hay una cura para la enfermedad y solo se pueden atacar sus síntomas.
El doctor advirtió que se han registrado casos en los que los pacientes han sufrido hasta tres recaídas en un mes, con el regreso de los síntomas. Esta característica del virus, que puede causar complicaciones severas, hace que sea imprescindible implementar un esfuerzo en la estrategia de vigilancia sanitaria en las zonas afectadas.
Además de la influenza y el dengue, el virus Oropouche ya se extiende por todo el país, lo cual genera preocupación entre las autoridades conociendo que no existen los elementos en el sistema sanitario para volver a enfrentar algo similar a la pandemia de coronavirus, donde murieron más de ocho mil cubanos.
El virus Oropouche, un arbovirus transmitido principalmente por mosquitos del género Culicoides, comenzó a circular en Cuba, un hecho inusual dado que este virus es endémico en otras regiones de América Latina, como Brasil, Perú y Trinidad y Tobago.
La fiebre de Oropouche, se manifiesta con síntomas similares a los del dengue, incluyendo fiebre alta, dolor de cabeza, y dolor muscular y articular. Aunque no es generalmente mortal, su alta tasa de transmisión y los debilitantes síntomas han puesto en alerta a las autoridades de salud. La permanencia de los síntomas en una población mal alimentada puede agravar el cuadro clínico y traer mayores complicaciones de salud.
Las opiniones de la población en redes sociales reflejan un profundo malestar y frustración ante la situación epidemiológica actual en Cuba y las declaraciones del doctor Francisco Durán. Los comentarios de los ciudadanos muestran una crítica directa hacia las condiciones de higiene y saneamiento en el país, señalando que la falta de medidas básicas, como la recolección de basura y el mantenimiento de áreas comunales, ha exacerbado la crisis de salud con la proliferación del mosquito.
Un residente expresó su indignación sobre la vigilancia sanitaria, afirmando que es inútil sin mejoras en la higiene pública y el acceso a medicamentos básicos. Este ciudadano enfatizó que, a pesar de las constantes vigilancias, la escasez de medicamentos en las farmacias, como la dipirona para la fiebre, es inaceptable y sugirió que las autoridades deberían enfocarse en solucionar estas carencias en lugar de solo hablar de enfermedades.
Por otro lado, las experiencias personales compartidas por varios afectados ponen de manifiesto la gravedad del virus Oropouche. Un ciudadano relató haber sufrido tres recaídas en un mes, con síntomas graves como fiebre, vómitos, diarreas, dolores intensos, y una debilitación tan severa que casi provocó un desmayo.
Otro testimonio de una persona que lleva un mes sin recuperarse describe cómo los síntomas, como fiebre, dolores musculares y entumecimiento en la cabeza, persisten, dificultando la vida diaria. Esta situación se repite en el caso de Dayné Lugo Mesa, quien comentó haber experimentado fiebre y malestar intenso desde julio, con tres recaídas en dos meses.