
Un incendio de grandes proporciones fue reportado la noche del miércoles en los alrededores de la estación de la Policía Nacional Revolucionaria ubicada en la calle Zanja, entre Escobar y Lealtad, en el municipio habanero de Centro Habana.
Imágenes y videos difundidos en redes sociales muestran llamas visibles desde la vía pública y a efectivos del Cuerpo de Bomberos trabajando en la zona. Según testimonios compartidos por vecinos, el fuego habría comenzado tras la explosión o sobrecalentamiento de un transformador eléctrico, incidente que también habría provocado un apagón en varias cuadras cercanas.
Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente la causa del siniestro ni se han reportado públicamente lesionados o daños materiales dentro de la unidad policial. La información disponible procede, principalmente, de publicaciones ciudadanas y videos grabados desde edificios próximos al lugar.
Vecinos apuntan a un fallo eléctrico
En uno de los videos difundidos, una persona que graba la escena desde las inmediaciones asegura que el incendio pudo estar relacionado con un cortocircuito en la instalación eléctrica.
“Parece que fue un cortocircuito. La caja del transformador se sobrecalentó. Se fue la corriente en la unidad de policía”, se escucha decir en la grabación.
El testimonio coincide con otros comentarios publicados en redes, donde usuarios señalaron que el apagón afectó no solo a la estación policial, sino también a edificios y viviendas cercanas. En zonas como Centro Habana, caracterizadas por una alta densidad poblacional, instalaciones eléctricas envejecidas y frecuentes interrupciones del servicio, este tipo de incidentes suele generar alarma inmediata entre los residentes.
No obstante, hasta que las autoridades competentes emitan una versión oficial, la hipótesis del transformador debe tratarse como preliminar. Tampoco se ha precisado si el fuego se originó dentro del inmueble policial, en la fachada, en una instalación eléctrica cercana o en el espacio público próximo a la unidad.
Rumores de sabotaje circularon en redes sociales
La ubicación del incendio, junto a una sede policial, provocó especulaciones casi inmediatas entre usuarios cubanos en redes sociales. Algunos comentarios insinuaron la posibilidad de un acto intencional, mientras otros rechazaron esa interpretación y apuntaron nuevamente a una falla eléctrica.
“Seguro que fue un transformador, los cubanos no tenemos huevos para hacer eso, por eso estamos como estamos”, comentó una persona en redes, en medio del debate generado por las imágenes.
La circulación de rumores refleja el clima de tensión que atraviesa la isla, marcado por apagones prolongados, escasez de alimentos, falta de combustible, deterioro de los servicios públicos y creciente frustración ciudadana. En ese contexto, cualquier incidente en una instalación estatal o policial suele ser leído rápidamente en clave política, aunque no existan elementos confirmados que permitan sostener esa interpretación.
La prudencia resulta clave en este caso: no hay confirmación oficial de sabotaje ni evidencia pública verificable que indique una acción deliberada. La versión más repetida por vecinos y usuarios apunta, por ahora, a un problema eléctrico.
El antecedente de Morón y el malestar social en Cuba
Las especulaciones surgidas tras el incendio en Centro Habana también pueden entenderse a la luz de hechos recientes ocurridos en Morón, Ciego de Ávila, donde manifestantes atacaron una sede local del Partido Comunista durante una protesta vinculada a los apagones y la escasez de alimentos.
Ese episodio, inusual por el nivel de confrontación contra una instalación política oficial, evidenció el aumento del descontento social en varias zonas del país. En los últimos meses, los cortes eléctricos han golpeado con fuerza la vida cotidiana de millones de cubanos, afectando la conservación de alimentos, el acceso al agua, el transporte, la actividad laboral y el descanso de las familias.
El incendio reportado en la calle Zanja ocurre, por tanto, en un momento especialmente sensible. Aunque los videos disponibles muestran una emergencia aparentemente asociada a un fallo eléctrico, la reacción pública revela algo más amplio: la fragilidad del sistema energético cubano y la rapidez con que cualquier incidente se convierte en síntoma del malestar acumulado.
Por ahora, queda pendiente una explicación oficial sobre el origen del fuego, el alcance de los daños y la duración del apagón en la zona afectada.