
El arzobispo de Santiago de Cuba, monseñor Dionisio García Ibáñez, llamó este domingo desde la Basílica Santuario de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre a impulsar cambios concretos en Cuba, en medio de la crisis social, económica y política que atraviesa la isla.
Durante la homilía por la Solemnidad de la Ascensión del Señor, el prelado afirmó que los cubanos no pueden permanecer pasivos ante el deterioro del país. Su mensaje fue publicado por el Arzobispado de Santiago de Cuba.
“Nosotros sabemos que tenemos que cambiar. Al principio de la misa dije que todos tenemos que cambiar y Cuba tiene que cambiar, y tienen que haber medidas que cambien la situación del país”, expresó García Ibáñez ante los fieles reunidos en el principal santuario mariano cubano.
El arzobispo recurrió a una imagen bíblica para cuestionar la resignación frente a la crisis nacional. “¿Todo se lo dejo a Dios y entonces yo me quedo con los brazos cruzados? En ese momento dos ángeles se nos pueden aparecer y decirnos, ¿Y qué haces tú con los brazos cruzados?”, dijo.
Su intervención no quedó limitada al plano religioso. El mensaje apuntó a la necesidad de adoptar medidas capaces de transformar las condiciones de vida de los cubanos, marcadas por la escasez, la pobreza, los apagones y la falta de libertades.
La homilía se produjo pocos días después de que el gobierno de Estados Unidos ofreciera 100 millones de dólares en ayuda humanitaria para Cuba, con la condición de que fueran canalizados mediante la Iglesia Católica, Cáritas y organizaciones independientes, sin control del Estado.
Esa propuesta colocó a la Iglesia en el centro de una disputa política entre Washington y La Habana. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla calificó inicialmente la oferta como una “fábula”, aunque después moderó su tono. Miguel Díaz-Canel, por su parte, defendió la relación del régimen con la institución religiosa y la describió como “rica y productiva”.
El pronunciamiento de García Ibáñez se suma a una línea crítica sostenida desde el púlpito de El Cobre. En enero de 2026, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba afirmó que “Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes”, y alertó sobre el riesgo de “caos social”.
En el Vaticano también oran por Cuba
La semana que concluye también contó con una oración en el Vaticano por la situación de Cuba. El cardenal Michael Czerny, prefecto del dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano, celebró una misa en Roma por “los sufrimientos, las esperanzas y las expectativas del pueblo cubano”.
Durante la homilía, Czerny pidió que Cuba conozca “días de mayor serenidad, de auténtico desarrollo humano y social, de armonía y esperanza”. Junto al altar fue colocada una imagen de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba.
El cardenal expresó su afecto por el pueblo cubano y destacó su historia de dignidad, sacrificio, fe y resiliencia. También advirtió que la confrontación permanente agrava el sufrimiento de los ciudadanos comunes, especialmente pobres, ancianos, enfermos y niños.
Czerny defendió el diálogo, la cooperación internacional y la ayuda humanitaria sin obstáculos ni uso político, como vías para proteger la dignidad humana.

