
La exjueza cubana Melody González Pedraza podría ser incluida en el vuelo de deportación desde Estados Unidos hacia la Isla programado para este jueves 28 de agosto, según información de Diario de Cuba, tres meses después de que un juez migratorio decretara su expulsión y cerrara definitivamente su caso de asilo político.
La orden de deportación fue emitida en mayo, otorgándole 30 días para apelar. El plazo venció en junio, y desde entonces la medida podía haberse ejecutado en cualquier momento.
La expresidenta del Tribunal Municipal de Encrucijada, en Villa Clara, permanece desde hace más de dos meses en un centro de detención para inmigrantes en Luisiana. Su esposo, William, corrió otra suerte: fue deportado de inmediato y desde abril se encuentra en Cuba.
La exjueza aparece en la lista de represores cubanos que el congresista republicano Carlos Giménez entregó al gobierno estadounidense en marzo. El listado, elaborado por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC), reúne los nombres de personas vinculadas al régimen, señaladas por su presunta participación en violaciones de derechos humanos y actos de represión contra disidentes.
En declaraciones exclusivas a Diario de Cuba, la exjueza sugirió que su deportación podría haberse retrasado porque el régimen cubano se niega a recibirla, tras las denuncias públicas que realizó sobre el control del aparato judicial por parte del Ministerio del Interior (Minint) y el Partido Comunista (PCC), luego de que las autoridades estadounidenses le impidieran ingresar al país.
En ocasiones anteriores, cuando La Habana ha rechazado recibir a determinados migrantes, la administración Trump ha optado por deportarlos a un tercer país, una posibilidad que no se descarta en este caso. No obstante, el proceso también podría estar enfrentando otras demoras administrativas.
González Pedraza llegó a EEUU por el programa de parole humanitario, pero se le negó la entrada al país, por lo que solicitó asilo político, que finalmente le fue negado. Es conocida por haber firmado sin pruebas suficientes una sentencia judicial de tres y cuatro años de prisión contra cuatro jóvenes, acusados de lanzar cócteles molotov contra un jeep y las casas de los jefes de la policía y la Seguridad del Estado, en Encrucijada, en noviembre de 2022.
Cabe destacar que no ha sido condenada por ningún delito en EEUU ni ingresó de manera ilegal, por lo que, de momento, no estaría expuesta a una expulsión expedita hacia un tercer país.
Si su deportación no se ejecuta este jueves y la demora supera los seis meses, la exjueza podría quedar en libertad bajo fianza o supervisión, en virtud de la legislación estadounidense, que fija ese plazo máximo de detención para inmigrantes con orden de expulsión que no representen peligro para la comunidad ni tengan antecedentes graves.
En ese eventual escenario, González Pedraza permanecería en libertad únicamente mientras se concreta la ejecución de la orden de deportación que aún pesa sobre ella.