
La Resolución 13/2025, publicada en la Gaceta Oficial de la República de Cuba el 9 de julio de 2025, introduce una actualización y ampliación de la Lista Nacional de Terroristas.
Este listado, según las autoridades cubanas, cumple con los compromisos internacionales del país, particularmente con la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la ONU, que exige la cooperación de los Estados para la lucha contra el terrorismo y su financiamiento.
La resolución también se basa en la legislación cubana, como el Código Penal (Ley 151) y el Decreto-Ley 317, que establecen directrices para enfrentar el terrorismo y el lavado de activos.
Actualización de la Lista de Terroristas
La nueva resolución incluye a 62 individuos y 20 organizaciones que, según el régimen castrista, están vinculados a actividades terroristas. En su mayoría, estas personas residen en Estados Unidos.
Entre ellos se encuentran figuras históricas del exilio, activistas y líderes de organizaciones contrarias al régimen cubano. Entre los nombres destacados figuran Álex Otaola y Eliécer Ávila, quienes, según las autoridades cubanas, son acusados de realizar “ciberterrorismo” mediante el uso de las redes sociales para incitar a la violencia y generar “matrices de opinión” contrarias a la dictadura comunista.
La lista también incluye a personas supuestamente implicadas en los atentados de la década de 1990 en Cuba, como Pedro Remón Crispín Rodríguez y José Francisco Hernández Calvo. También se menciona a Antonio Eugenio Iglesia Pons, vinculado a planes de atentados internacionales contra el presidente cubano.
Además, la resolución incorpora a cinco nuevas personas y una organización adicional, mientras que se eliminan cuatro nombres de la lista original publicada en diciembre de 2023.
Nuevos nombres en la Lista
Los nuevos nombres incluyen a Rolando Miguel Pérez Ruiz y Leordan Cruz Gómez, quienes, según las autoridades cubanas, estarían involucrados en la introducción ilegal de armas en la isla. También figuran Hamlet Pedraza Rivas, vinculado a sabotajes en Villa Clara, y Armando Labrador Coro y Seriocha Humberto Fernández Rojas, quienes son asociados con la organización “Cuba Primero”.
En total, la lista ha crecido significativamente, mientras que se ha eliminado a Guillermo Novo Sampoll, Erelio Peña Fernández, René Corvo Lorenzo, y Luis Manuel Abreu Villareal.
Además de los individuos, la resolución menciona a diversas organizaciones que, según el gobierno cubano, financian y apoyan actividades terroristas en la isla. Entre estas organizaciones se encuentran Alpha-66, la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), Hermanos al Rescate, y Asamblea de la Resistencia Cubana, entre otras.
Implicaciones internacionales y reacciones
El gobierno cubano ha entregado la lista actualizada a la ONU, representada por el secretario general, António Guterres, y a Interpol, solicitando su colaboración en la detención y extradición de las personas y entidades listadas. Además, las autoridades cubanas han acusado al gobierno de EEUU de “inacción” frente al terrorismo.
Las autoridades del Ministerio del Interior denuncian que EEUU ha obstaculizado el mecanismo de cooperación bilateral que, según Cuba, funcionó en el pasado para combatir el terrorismo.
La crítica se dirige principalmente hacia Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, quien es señalado por haber silenciado las posibilidades de cooperación efectiva.
La inclusión de estas personas en la Lista Nacional de Terroristas ha generado una ola de críticas tanto dentro de Cuba como en la comunidad internacional. Organizaciones de derechos humanos y medios independientes cuestionan el uso de esta lista como una herramienta política para criminalizar la disidencia.
La falta de pruebas claras y el hecho de que muchos de los incluidos no han tenido un proceso judicial público alimentan las críticas sobre la falta de transparencia en el proceso.
Personas como Alex Otaola y otros influencers, que tienen un papel destacado en los medios de comunicación y en las plataformas digitales, han sido incluidos en la lista por sus posturas abiertas contra el gobierno cubano.
Esto ha reforzado la percepción de que la lista está siendo utilizada para deslegitimar y perseguir a los opositores al régimen, especialmente aquellos que tienen una amplia presencia en los medios y las redes sociales.


LOS PAJAROS TIRANDOLE A LA ESCOPETA