
Tras el paso del devastador huracán Melissa, las autoridades cubanas han tomado la decisión de vender agua natural a los damnificados de Río Cauto, en la provincia de Granma. Misladis Alcolea Núñez, directora de Comercio y Gastronomía, confirmó que la venta se llevará a cabo en los 10 Consejos de Defensa de Zona, limitando la distribución a “una unidad por núcleo familiar”, a un costo de 40 pesos cubanos (CUP).
La venta de agua, procedente de la reserva estatal para desastres, ha generado preocupación entre la población. Según las autoridades, el precio es “simbólico” y hay que cobrarlo, pues no se trata de una donación. Las autoridades del Ministerio de Comercio Interior indican que esa tarifa se formó a partir de una ficha de costo que solo tiene en cuenta los gastos logísticos de distribución.
La aclaración oficial dejó en claro que este recurso no se distribuye gratuitamente debido a que el gobierno cubano ya ha asignado un presupuesto para tales situaciones.
Varios ciudadanos de Río Cauto han expresado su desconcierto y descontento en redes sociales. Para muchos, la venta de agua en un contexto de emergencia resulta inaceptable, especialmente cuando el recurso es donado por otros países.
Un ciudadano identificado como Adrián Alcolea López comentó: “Lo que no entiendo es que los demás países le regalen cosas a Cuba para el pueblo, y que nuestro gobierno decida venderlo”. Además, la pregunta sobre la cantidad de agua que se distribuye también ha generado inquietud, ya que solo se ofrece una unidad por núcleo familiar, lo que muchos consideran insuficiente para satisfacer las necesidades de las familias afectadas.
Otros ciudadanos, como Mónica Pérez, señalaron que el agua destinada a emergencias debe ser parte de los recursos que ya han sido financiados a través de los impuestos del pueblo cubano. Sin embargo, el gobierno ha insistido en que la venta no es una forma de lucro, sino una medida para garantizar la sostenibilidad de los recursos en el contexto de la emergencia.
La disparidad en el tratamiento de las zonas afectadas también ha generado críticas entre los habitantes de las cinco provincias orientales afectadas por el meteoro. Luis Osvaldo Moreno Rodríguez, un habitante de la región, expresó su malestar por la decisión, preguntando quién es el responsable de esta diferencia en el trato: “¿Por qué en algunos lugares el agua es gratis y en otros se vende?”
Manuel Marrero también propuso “vender un poquito de viandas”
En una visita a la provincia de Granma, el primer ministro Manuel Marrero también propuso “vender un poquito de viandas” a la población hambrienta de las zonas rurales que perdió sus cultivos y hasta los pocos animales que tenían.
Aunque Marrero destacó que se reciben donaciones internacionales, la situación del país sigue siendo compleja debido a problemas previos, como el dengue y otras enfermedades. A pesar de las promesas de atención continua, muchos cubanos consideran que las respuestas del gobierno son inadecuadas.
La falta de planificación efectiva y las soluciones improvisadas, como la venta de viandas, evidencian la incapacidad del gobierno para enfrentar la crisis de manera eficiente, dejando a la población con la sensación de abandono.

