
El Gobierno Provincial de Granma informó que no cuenta aún con el efectivo suficiente para garantizar, en los primeros días del período habitual, el pago de las chequeras de más de 111 mil jubilados de la provincia durante junio.
Según confirmó Periódico Cubano la situación fue comunicada el 16 de junio por el Grupo Provincial de Atención a la Seguridad Social, en una nota divulgada mediante un programa en la estatal oficialista CNTV Granma. El monto requerido supera los 400 millones de pesos.
Las autoridades aseguraron que todos los jubilados cobrarán, aunque no necesariamente en la fecha esperada. El pago se hará de forma escalonada, según la disponibilidad diaria de efectivo en cada sucursal bancaria.
Pago por etapas y mayor afectación en Correos
Según las declaraciones el Banco Popular de Ahorro organizará los pagos por grupos, según la edad de los jubilados. El gobierno pidió acudir solo en la fecha asignada y en la sucursal correspondiente.
La nota precisó que el pago será de una mensualidad. También advirtió que la situación más compleja afecta a los jubilados que cobran mediante oficinas de Correos, donde el proceso debía comenzar el miércoles.
En la mayoría de los municipios granmenses, según el comunicado, todavía no se dispone del dinero necesario para cubrir esos pagos por Correos. Ese retraso impacta a personas mayores que dependen de la pensión para alimentos, medicinas y transporte.
El gobierno culpa a actores económicos
El Gobierno de Granma atribuyó parte del problema al incumplimiento de contratos bancarios por actores económicos, sobre todo no estatales. Según la nota, muchos no depositan el efectivo pactado con los bancos.
Las autoridades también señalaron la negativa de algunos negocios a aceptar pagos electrónicos. Esa práctica, añadieron, provoca acumulación de dinero fuera del sistema bancario y reduce la capacidad de respuesta financiera.
Desde abril, la provincia aplica varias medidas. Entre ellas figuran el monitoreo diario de entradas de efectivo, la centralización de extracciones superiores a 5.000 pesos y la búsqueda de centros alternativos de pago en comunidades.
El plan incluye fiscalizar negocios con cuentas bancarias en cero, controlar bases productivas que venden en efectivo y priorizar a jubilados en condiciones de vulnerabilidad.
Una señal del deterioro financiero
La cronología muestra un problema acumulado. Primero crecieron las tensiones de efectivo. Luego el gobierno provincial adoptó controles desde abril. Finalmente, en junio admitió que no podía cubrir de inmediato el pago total.
La crisis golpea a uno de los sectores más vulnerables de Cuba. Muchos jubilados viven con pensiones insuficientes y dependen del cobro mensual para cubrir necesidades básicas.
El comunicado intenta transmitir confianza, pero confirma la gravedad del deterioro financiero. En la práctica, el Estado promete pagar mientras reconoce que no tiene liquidez suficiente para hacerlo en los plazos habituales.