
George Castellanos, hijo de un padre cubano y una madre nicaragüense, es el joven guardia de seguridad que perdió la vida en un mortal tiroteo desatado el fin de semana en el Martini Bar, ubicado en el City Place de El Doral, Miami-Dade.
Tras este lamentable suceso, donde también resultaron con heridas de bala otras seis personas, los padres de la víctima mortal ofrecieron unas sentidas palabras al canal América Tevé.
“Se me derrumbó el mundo y lo tengo derrumbado, no hay forma de cómo levantarme, así fue que me enteré de que mi hijo me lo habían matado, porque me lo mataron, no fue un accidente, a él me lo mataron injustamente, por gusto”, sostuvo Jorge Castellanos al responder cómo se sintió cuando se enteró de la muerte de su hijo, de solo 23 años.
“Lo único que él hizo fue separar, meterse en medio de la pistola para que no pasara nada más y lo mataron a él. Él no tenía arma, él solo tenía un flash light para decir hay un accidente y murió por proteger a los demás, un hijo maravilloso, un padre maravilloso”, agregó.
Al conversar con Juan Manuel Cao en una emisión del programa A Fondo, los padres comentaron que, hasta el momento, las autoridades no han revelado una fotografía del asesino, quien terminó abatido por policías en el lugar de los hechos.
“He tratado de buscar la foto, quiero ver el rostro del asesino de mi hijo, solo quiero verle la cara, para saber quién mató a mi hijo, porque me lo mataron, fue un homicidio, no un accidente”, dijo Jorge, acompañado de su esposa, Jeannine Castellanos.
El progenitor también lamentó el no haber recibido ni una llamada de los dueños del bar. “Él dio la vida por defender a los demás en el bar, y no he tenido ni una sola llamada o un mensaje de texto de los dueños de Martini Bar, o de la gerencia, de quien sea”, cuestionó, además de reconocer la labor de la policía de El Doral ante lo sucedido.
La madre comentó que el día del incidente no se encontraba en la puerta la persona encargada de revisar que los clientes no ingresen armas al lugar. Asimismo, exigió una aplicación de medidas de protección para las personas que trabajan en la seguridad de establecimientos como el mencionado.
“Si mi hijo hubiera tenido un chaleco antibalas, se hubiera salvado, yo pienso que debería haber una ley para que ellos cuenten con la misma protección que tienen los policías, además de tener un detector de metales”, manifestó Jeannine.
George, quien era padre de una niña de apenas 14 meses y soñaba con convertirse en policía, intervino cuando se desató una discusión por una silla y un cojín en bar. En determinado momento, uno de los involucrados, identificado como Jamal Wayne Wood, de 37 años, sacó una pistola y disparó contra Castellanos.
Posteriormente, dos oficiales de la policía de El Doral confrontaron a Wood, quien murió baleado. Durante el intercambio de disparos, uno de los agentes resultó herido en una pierna.
Las otras personas con lesiones fueron identificadas como Lester Williams González, de 28 años; Sonia Muñoz Torres, de 48; Gerard Patrick Delaney, de 57; Frank Miguel Jerez, de 34; Yaniris Jerez, de 30; y Carlos Milán, de 38.