
El Concejo Municipal de Hialeah aprobó una ordenanza que ofrecerá reembolsos en efectivo a los dueños de viviendas mayores de 65 años. Este beneficio llegará a través de la devolución de los impuestos a las propiedades locales.
La medida representará el cumplimiento de una promesa de campaña que significa un alivio económico para los jubilados y para quienes aún son parte de la clase trabajadora, informó Telemundo 51.
Para calificar a este beneficio, los residentes deben cumplir con requisitos esenciales: ser el dueño legal de la propiedad, vivir en la casa y tener 65 años o más. Además, se ha establecido un límite de ingresos para garantizar que los fondos lleguen a las personas más necesitadas y evitar que los millonarios se beneficien de esta medida.
Además, deben pagar sus impuestos municipales de manera normal. Posteriormente, la ciudad les enviará un cheque con la porción exacta de los impuestos pagados. Es importante señalar que este alivio solo cubre los impuestos municipales y no incluye los cobros del condado ni de la junta escolar.
La cantidad exacta que recibirá cada propietario variará dependiendo del valor tasado de la vivienda y de cuánto haya pagado en impuestos a la ciudad. Las autoridades estiman que algunos recibirán cientos de dólares al año, mientras que otros podrán obtener reembolsos que superan los miles de dólares.
El financiamiento para esta medida no representará un costo adicional para los residentes ni provocará recortes en los servicios públicos, ya que el Departamento de Finanzas de la ciudad ha reestructurado su presupuesto para cubrir estos reembolsos.
A la par de este esfuerzo local, la Cámara de Representantes de Florida aprobó una propuesta que busca eliminar los impuestos a la propiedad sobre las viviendas principales del estado.
Esta reforma fiscal, considerada una de las más ambiciosas en décadas, avanzará ahora a una consulta popular en noviembre. Si se ratifica, la medida permitirá la abolición del impuesto predial sobre residencias principales a partir de 2027, lo que beneficiaría a millones de propietarios.
La reforma se enfocaría en aquellos que acreditan la exención de vivienda principal, una protección legal para la residencia habitual, y podría significar un ahorro anual de entre 4.000 y 5.000 dólares para cada familia que cumpla con los requisitos. Sin embargo, las viviendas secundarias y aquellas destinadas a la inversión no se verían beneficiadas.
Si los ciudadanos aprueban la reforma en noviembre, se implementará una fase de transición que culminará en 2027 con la eliminación casi total del impuesto a la propiedad sobre las viviendas familiares.
Sin embargo, la medida no se aplicará de manera uniforme en todo el estado, ya que algunos impuestos locales establecidos por las normativas municipales seguirán vigentes.