
Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario venezolano Nicolás Maduro, explicó cómo fueron obtenidas y enviadas las fotografías que muestran a su padre dentro del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MDC Brooklyn), una prisión federal de Nueva York donde permanece recluido tras su captura por fuerzas especiales de Estados Unidos.
Las imágenes generaron una intensa polémica desde su publicación por la fecha en que fueron tomadas y el momento en que fueron difundidas. Según Maduro Guerra, la fotografía fue capturada el 25 de junio, un día después del terremoto que dejó miles de muertos en Venezuela, y posteriormente fue publicada el domingo 30 de agosto.
La aparición de la imagen coincidió además con el anuncio de un acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela, firmado por el presidente Donald Trump y Delcy Rodríguez, una negociación que provocó críticas dentro de sectores radicales del chavismo.
Las fotografías muestran a Maduro sonriente, con lentes oscuros y realizando la señal de la victoria con sus manos, lo que generó dudas entre usuarios de redes sociales sobre cómo un detenido en una instalación federal de alta seguridad podía aparecer en una imagen de ese tipo.
Quiero que sepan que estamos firmes, con el corazón lleno del amor de ustedes, ese amor que nos llega convertido en oración, en acción permanente, en solidaridad y en apoyo verdadero. Gracias infinitas por cada palabra, por cada gesto, por cada bendición. pic.twitter.com/8YstzkBakf
— Nicolás Maduro (@NicolasMaduro) August 30, 2026
Maduro Guerra explica el origen de la fotografía en prisión
Para responder a las especulaciones, Maduro Guerra publicó un video en sus redes sociales donde relató la versión familiar sobre el origen de la imagen. Según el diputado chavista, su padre contó que las imágenes fueron tomadas cuando una persona encargada de esa labor llegó hasta el área donde se encontraba recluido.
El hijo del exgobernante aseguró que ese día Maduro estaba preocupado por la situación provocada por el terremoto en Venezuela y que había utilizado las llamadas telefónicas permitidas por el centro penitenciario para comunicarse varias veces con sus familiares.
Según su relato, Maduro preguntaba especialmente por el estado de La Guaira, una de las zonas afectadas por el desastre natural. “Él no tenía el ánimo de tomarse la foto”, afirmó el hijo. Sin embargo, explicó que habría aceptado después de que el fotógrafo le indicara que la imagen podría enviarse al exterior.
De acuerdo con esa versión, el expresidente consideró que la fotografía podía servir en el futuro como un mensaje para mostrar que permanecía con vida, fuerte y resistiendo mientras estaba detenido.
Las imágenes fueron enviadas por correo
Maduro Guerra afirmó que su padre envió la fotografía por correo postal el 13 de julio y que la familia la recibió en una dirección en Estados Unidos el 25 de agosto.
Después de recibirla, los familiares habrían analizado cuándo y cómo publicarla. Según el diputado, la decisión final se tomó después de una conversación telefónica con su padre durante la noche del viernes 28 de agosto.
En esa llamada, el exgobernante habría dictado el mensaje que acompañó la publicación realizada el domingo, donde la imagen fue presentada como un “pequeño regalo de amor y esperanza”.
El juicio penal contra el chavista en Nueva York está previsto que comience formalmente el 1 de junio de 2027 por cargos relacionados con narcoterrorismo y otros delitos.
Análisis descartan señales evidentes de una imagen creada con inteligencia artificial
Un análisis realizado sobre las fotografías de Nicolás Maduro en prisión no encontró señales claras de que hayan sido creadas o modificadas mediante inteligencia artificial.
La revisión evaluó elementos como la iluminación, las sombras, la textura de la ropa, la pared del fondo y la coherencia entre ambas imágenes, concluyendo que presentan características compatibles con una fotografía real.
También se observó que la fecha y hora visibles en la imagen, “06/25/2026 18:05”, corresponden a un formato utilizado habitualmente por cámaras digitales. Otras herramientas de análisis, como Gemini, tampoco detectaron marcas asociadas a sistemas de generación artificial, incluyendo SynthID de Google AI o credenciales digitales C2PA.
Los especialistas tecnológicos señalaron que detalles como la geometría de la pared, las imperfecciones del fondo, las manos, los dedos, los anteojos y el reloj mantienen una apariencia coherente, sin deformaciones frecuentes en imágenes generadas por IA.
La plataforma Illuminarty calculó solo un 2,8 % de probabilidad de que las fotografías fueran creadas artificialmente, mientras que Forenses.Media tampoco encontró rastros de SynthID, aunque aclaró que la ausencia de una firma digital no garantiza por sí sola la autenticidad de una imagen.