
El hospital provincial de Cienfuegos Dr. Gustavo Aldereguía Lima solo tiene ocupadas un 20% de las plazas de auxiliares de limpieza. La higiene de la institución sanitaria se resquebraja y, en lugar de aumentar el salario para incentivar el trabajo, se optó por forzar a varias federadas de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) para que hicieran trabajo voluntario.
Según un reporte del Noticiero Nacional de Televisión, el único Hospital General Universitario de la provincia presenta un deterioro infraestructural tras 46 años de trabajo, que se ve agravado por indisciplina social de los pacientes y sus acompañantes al no cuidar la limpieza del centro.
El director del hospital indicó que “hay éxodo hacia otros sectores donde hay mayor remuneración de este personal y estamos muy escasos”.
Ante la situación, la FMC convocó a un “trabajo voluntario” por obligación. Varias mujeres y un hombre asistieron, pero su ayuda no es constante, ya que fueron un único día. Casualmente, ese día fueron las cámaras de la prensa oficialista para contar la obra solidaria y de “infinito amor”.
“Esta tarea es primero una tarea de amor, porque este es el hospital de todos, el suyo, el mío, el de nuestra familia, nuestros padres, nuestros niños que nacen acá. Estamos haciendo el trabajo tan humanista. Esto es muy importante porque además el lugar lo requiere”.
Una auxiliar de limpieza en Cuba generalmente cobra el salario mínimo que está situado en 2.100 pesos cubanos (CUP). La cifra es equivalente a cinco dólares al mes. El dinero no alcanza ni para comprar un cartón de huevos.
Una persona que se dedique a la limpieza en un hospital cubano enfrenta diversos riesgos biológicos y sanitarios debido a la exposición constante a ambientes con posibles patógenos. Al estar en contacto con fluidos corporales, sangre, desechos hospitalarios y superficies contaminadas, puede contraer infecciones respiratorias, enfermedades gastrointestinales o infecciones nosocomiales.
Además, la manipulación de productos químicos y desinfectantes sin equipo adecuado puede causar problemas respiratorios o dermatosis. La falta de equipos de protección adecuados, como guantes, mascarillas o batas, aumenta la vulnerabilidad a enfermedades contagiosas, especialmente en un contexto de escasez de recursos y personal. Ninguno de esos riesgos vale la pena por un salario tan bajo.