
El huracán Helene ya presenta rechas de vientos de categoría cuatro mientras continúa desplazándose en el Golfo de México con dirección al norte de Florida, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés).
Un avión cazador de huracanes de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) recientemente descubrió que los vientos máximos sostenidos han aumentado a 130 mph (215 km/h). La presión central mínima también ha disminuido a 947 mb (27,96 pulgadas) según datos de sonda.
Ante esta situación, los meteorólogos advirtieron sobre una posible “marejada de pesadilla” a lo largo de la costa, con vientos dañinos que podrían alcanzar áreas interiores en el sureste de Estados Unidos.
Update 6:20 PM EDT Thurs: Helene now an extremely dangerous Category 4 hurricane
A NOAA Hurricane Hunter aircraft currently investigating Helene recently found that the maximum sustained winds have increased to 130 mph (215 km/h). The minimum central pressure has also decreased… pic.twitter.com/8rqqf6fp38
— National Hurricane Center (@NHC_Atlantic) September 26, 2024
En el territorio floridano ya se reportan vientos de tormenta tropical y también acumulaciones de agua por las lluvias relacionadas con dicho fenómeno, que previamente causó afectaciones en el occidente cubano y también en la Península de Yucatán.
El agua comenzó a inundar carreteras en Siesta Key, cerca de Sarasota, mientras que St. Pete Beach también experimentó inundaciones en varias intersecciones. Aproximadamente 100.000 hogares y negocios se quedaron sin electricidad debido a los vientos intensos. En Asheville, Carolina del Norte, la lluvia ha acumulado 7 pulgadas, generando preocupaciones por inundaciones.
Los gobernadores de Florida, Georgia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia, así como el presidente Joe Biden, han declarado el estado de emergencia. Además, el mandatario demócrata enviará al director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias a Florida el viernes para evaluar los daños.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, informó que los modelos sugieren un posible cambio en la trayectoria de Helene, moviéndola más al este. Este cambio podría reducir el impacto directo en Tallahassee, cuya área metropolitana cuenta con cerca de 395.000 habitantes.
Helene tocaría tierra en la zona de Big Bend, un área menos poblada con pueblos pesqueros y destinos turísticos. A lo largo de la costa del Golfo de Florida, los distritos escolares y varias universidades suspendieron las clases. Los aeropuertos de Tampa, Tallahassee y Clearwater cerraron hoy jueves, y las cancelaciones se extendieron por otras áreas del estado y más allá.
Aunque se espera que el sistema se debilite al avanzar hacia el interior, los vientos dañinos podrían alcanzar los montes Apalaches del sur, con un riesgo de deslizamientos de tierra, según los meteorólogos.
Helene es la octava tormenta con nombre de la temporada de huracanes del Atlántico, que comenzó el 1 de junio. La NOAA ha pronosticado una temporada de huracanes por encima del promedio este año, debido a las temperaturas oceánicas récord.

