
Un incendio forestal de “grandes proporciones” comenzó en la zona de los manglares de la costa de Matanzas y amenaza a barrios cercanos como el Reparto Armando Mestre, en la zona conocida como El Naranjal.
Según la prensa oficialista local, el siniestro se desató en horas de la noche del pasado martes, cuando varios kilómetros de mangle comenzaron a arder en llamas. El fuego se originó en un área cercana al estadio Victoria de Girón y se extendió rápidamente hasta las inmediaciones de la Circunvalación.
Durante varias horas, el resplandor anaranjado del incendio fue visible en el cielo nocturno, lo que generó preocupación entre los pobladores del reparto y zonas aledañas.
Aunque con el paso de las horas la intensidad del incendio disminuyó en cuanto a extensión, residentes del Naranjal aseguraron que, en esta ocasión, las llamas se aproximaron más que nunca a los edificios colindantes. Algunos vecinos señalaron que, pese a tratarse de un fenómeno recurrente en el manglar, nunca antes habían percibido un riesgo tan directo para las viviendas.
Bomberos y especialistas coincidieron en que este incendio no tiene precedentes en cuanto a magnitud y peligro real para los habitantes de la zona. Las autoridades desplegaron equipos para contener el avance del fuego y evitar que alcanzara áreas residenciales densamente pobladas.
Actualmente, se desarrollan labores de sondeo y reconocimiento del área con el objetivo de calcular con mayor precisión la extensión del territorio afectado por las llamas. Hasta el momento, no se han reportado víctimas ni daños materiales en viviendas, más allá de la destrucción de áreas de vegetación.
Las autoridades confirmaron que se desconoce la causa directa que originó el incendio. Sin embargo, reiteraron el llamado a la responsabilidad ciudadana en un país donde la mayoría de los incendios forestales tiene origen humano. Datos oficiales indican que alrededor del 95% de estos siniestros se deben a negligencias.
Cuba atraviesa entre enero y mayo su período de mayor riesgo de incendios forestales, coincidiendo con la etapa más seca del año. Durante estos meses aumentan las condiciones propicias para la propagación del fuego, especialmente en zonas de manglar y áreas rurales cercanas a asentamientos urbanos.
Entre las causas más frecuentes de estos incendios se encuentran las quemas sin control con distintos fines, colillas de cigarro mal apagadas, el tránsito de vehículos sin dispositivos mata-chispas y actividades ilegales relacionadas con la caza, la pesca o la extracción de colmenas. En un contexto de deterioro ambiental y limitados recursos para la prevención, estos eventos exponen una vez más la vulnerabilidad de amplias zonas del país y la falta de políticas eficaces para proteger a la población y los ecosistemas.
Matanzas tiene una lamentable historia con los incendios
El 5 de agosto de 2022, Matanzas fue escenario del mayor desastre industrial de la historia reciente de Cuba, cuando un rayo impactó el tanque 52 de la Base de Supertanqueros, cargado con miles de metros cúbicos de crudo. El incendio se propagó rápidamente y terminó destruyendo cuatro tanques de combustible.
El balance oficial fue de 17 fallecidos —en su mayoría bomberos—, 132 heridos y 14 desaparecidos, cuyos restos no pudieron ser identificados entre cientos de fragmentos óseos.
Dos años después, el 14 de junio de 2024, un nuevo incendio volvió a encender las alarmas en Matanzas, esta vez en uno de los tanques de 10.000 metros cúbicos de crudo que alimentan a la central termoeléctrica Antonio Guiteras, la más importante del sistema eléctrico cubano.
El fuego se originó durante trabajos de reparación en la escalera del tanque y fue controlado por bomberos de varias provincias, sin víctimas ni daños mayores, lo que permitió mantener la planta en funcionamiento.