
Existe una incertidumbre sobre el paradero de la líder opositora venezolana María Corina Machado a unas horas de la ceremonia, donde va a recibir el Premio Nobel de la Paz, como un reconocimiento a su lucha contra la dictadura de Nicolás Maduro.
El Instituto Nobel de Noruega suspendió hasta nuevo aviso una conferencia de prensa previa en Oslo, lo que comenzó a generar dudas sobre si la activista habría abandonado la clandestinidad en Venezuela para acudir al evento.
Según informó su hermana, Clara Machado, la política estaba “intentando llegar a Oslo”. Por su parte, el comité ha reafirmado el compromiso de que Machado asista a la ceremonia de entrega del galardón.
No obstante, una fuente vinculada al comité indicó a CNN que, debido a la dificultad del viaje, no pueden proporcionar detalles específicos sobre cómo y cuándo la opositora llegará a Oslo.
La confusión aumentó con las declaraciones de Pedro Urruchurtu, director de Relaciones Internacionales de Machado, quien destacó que para la líder venezolana “permanecer en Venezuela siempre ha sido fundamental”.
Urruchurtu añadió que cualquier decisión relacionada con el viaje de Machado a la capital noruega dependería de cómo esa acción contribuyera a su causa. “María Corina no va a hacer nada que le impida regresar a Venezuela”, dijo, insinuando que su presencia en el evento podría estar condicionada por su seguridad y capacidad para regresar al país.
Mientras tanto, en Oslo, además de las autoridades del Comité Nobel, están esperando a Machado, su madre, Corina Parisca; su hermana Clara; y su hija, Ana Corina Sosa, quien será acompañada por sus dos hermanos en la ceremonia.
Asimismo, se encuentra en la ciudad el presidente panameño, José Raúl Mulino, quien llegó al país escandinavo para apoyar a Machado, junto a los mandatarios de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; y Paraguay, Santiago Peña.
Mulino, al reunirse con la familia de Machado, subrayó la determinación del pueblo venezolano para lograr un cambio de gobierno, reafirmando el compromiso de Panamá de no retroceder en su apoyo a la causa.
“No vamos a retroceder ni un centímetro hasta lograr que el Gobierno electo de Venezuela tome las riendas del poder”, expresó. En su opinión, el reconocimiento de Machado con el Nobel “es un enorme simbolismo” de que los esfuerzos por la libertad de Venezuela están más cerca de materializarse.
A pesar de la amenaza de arresto, que ha llevado a Machado a permanecer en la clandestinidad, la activista mencionó en una entrevista pasada que estaba haciendo todo lo posible para viajar a Oslo y regresar a Venezuela con el premio.
Existe una advertencia de la Fiscalía venezolana que señala que Machado podría ser considerada fugitiva si abandona el país, debido a varias investigaciones abiertas en su contra, a causa del activismo político.
Para mi, nadie pero una p… de los Estados Unidos. Siento pero verdad.