
En la terminal de lista de espera “La Villanueva” de La Habana la situación se ha vuelto insostenible en los últimos días de vacaciones cuando cientos de viajeros intentan regresar a sus provincias de residencia.
Según informó el perfil de Facebook La Tijera, desde hace seis días cientos de cubanos, incluidos niños y ancianos, hacen cola en el local para intentar clasificar en un asiento hacia el oriente del país. Todos duermen en el suelo, pues no tienen dinero suficiente para abordar los camiones particulares que recorren la ruta. Los porteadores privados están pidiendo hasta 8.000 pesos cubanos (CUP) por un boleto desde La Habana hasta Santiago de Cuba, en un país donde el salario mínimo es de solo 2.100 CUP.
En las imágenes de la terminal se aprecia el local lleno de personas completamente hacinadas. Los testimonios de los afectados reflejan la gravedad del problema. Un hombre que lleva casi una semana en el lugar con su esposa y un bebé en brazos, denunció que ni siquiera pagando sobreprecio han logrado salir. “Estamos durmiendo en el piso como si fuéramos animales, los baños están llenos de orine y excremento. Esto es un infierno”, relató.
El Ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, ha reconocido la crisis en el sector, señalando siete deficiencias críticas, entre ellas la falta de compromiso en la calidad de los servicios y la comercialización ilegal de boletos. La reducción del 10% en el transporte de pasajeros durante el primer semestre de 2024 es un reflejo de la decadencia del sistema.
La situación ha dejado a muchos cubanos varados, sin posibilidad de regresar a sus hogares o completar trámites médicos en la capital. La indignación aumenta mientras las condiciones de espera empeoran y las soluciones no llegan.
La frustración se expresa en redes sociales con comentarios que cuestionan la inacción de las autoridades y proponen soluciones como la inversión en el sistema ferroviario. La desesperación es palpable, y las voces de los afectados se alzan en busca de un cambio urgente.
Un usuario descarta el discurso oficialista que apunta al “bloqueo de EEUU” como responsable de la crisis del transporte. Cuba comercia con 189 países, y aun así, la situación sigue empeorando, enfatizó. Por su parte, Rubí Rouss critica la inacción de la policía ante los tumultos y trifulcas entre los desesperados por conseguir un asiento en las viejas guaguas del gobierno.
Ira Almaguer se pregunta dónde están las autoridades responsables de evitar estas situaciones, evidenciando la falta de supervisión y control en la terminal. Thomas Roche, por su parte, opta por evitar viajar con niños debido al maltrato que implica la espera.