
El creador de contenido cubano Diego García del Prado anunció la compra de su primera vivienda en Cuba, un hecho que generó diversas reacciones en redes sociales y volvió a poner sobre la mesa el impacto económico de plataformas digitales como TikTok entre jóvenes de la isla.
El influencer, de 18 años, compartió la noticia mediante un video publicado en Instagram, donde explicó que logró reunir el dinero gracias a sus ingresos como creador de contenido y al respaldo de sus seguidores.
“Vivo en Cuba y yo mismo no me lo creo. Me compré mi casa. Me estuvo costando 2,500 dólares y mejor opción que esta ninguna”, expresó el joven en una grabación que superó las 122.000 visualizaciones y acumuló más de 35.000 reacciones en pocas horas.
La vivienda posee sala, tres habitaciones, cocina, comedor amplio, baño y una pequeña terraza aún sin concluir. Según contó Diego, la propiedad llevaba tiempo desocupada y los antiguos dueños todavía deben retirar objetos personales. Aun así, aseguró que comenzará una reparación gradual que piensa mostrar en sus perfiles digitales.
“Dentro de poco voy a empezar a arreglarla, a limpiarla, a pintarla”, comentó, mientras invitaba a su audiencia a seguir cada etapa de la transformación del inmueble.
Más allá de la compra, el joven subrayó el valor familiar del momento. “Lo más importante es que ya mi mamá y yo tenemos un techo donde vivir y dormir”, afirmó en el video, una frase que provocó numerosos comentarios de apoyo entre usuarios cubanos dentro y fuera de la isla.
El influencer también respondió a quienes cuestionan las redes sociales como fuente legítima de ingresos. “Las personas que dicen que las redes sociales como TikTok no son un trabajo… hoy se los estoy demostrando, sí lo son”, sostuvo.
Diego reconoció que la adquisición limitará otros gastos personales durante este año, aunque dejó claro cuáles son sus prioridades. “Este año no podré estar estrenando ropa nueva, pero a mis 18 años voy a estrenar mi nueva casita en Cuba”, señaló.
En la publicación de Instagram, el creador agradeció a quienes han seguido su contenido desde sus inicios. “Lo que hoy ven aquí no es solo una casa, es un sueño hecho realidad. Y aunque sí trabajé fuerte por esto, ustedes fueron parte enorme del proceso. Cada like, comentario, mensaje, apoyo y persona que creyó en mí sumó un granito para llegar aquí”, escribió.
El caso refleja un fenómeno cada vez más visible entre jóvenes cubanos que monetizan contenido digital para mejorar sus condiciones de vida. En meses recientes, otros usuarios de TikTok mostraron compras de electrodomésticos, reparaciones de viviendas y adquisiciones realizadas con ingresos obtenidos en plataformas sociales.
El propio Diego ya había alcanzado notoriedad por videos donde mostraba cuánto podían rendir 20 dólares en Cuba o qué productos compró con 10.000 pesos enviados por una seguidora. Esos materiales se viralizaron por exhibir el contraste entre el dólar estadounidense y el peso cubano en medio de la inflación que golpea al país.
La historia también ocurre en un contexto marcado por la crisis habitacional que enfrenta Cuba desde hace décadas. El deterioro de inmuebles, la escasez de materiales de construcción y el alto costo de las propiedades dificultan el acceso a una vivienda para buena parte de la población. En ese escenario, comprar una casa con apenas 18 años representa un hecho poco común.
“Nunca imaginé poder decir ‘esta es mi casa’”, escribió Diego al cierre de su publicación, una frase que resumió el impacto emocional de un logro que muchos cubanos consideran hoy casi inalcanzable.
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