
Un vuelo de American Airlines que cubría la ruta entre Dallas-Fort Worth y Newark fue desviado a Baltimore el pasado 3 de septiembre, luego de que un pasajero protagonizara un altercado que terminó con otros viajeros inmovilizándolo con cinta adhesiva y bridas.
El hombre fue detenido al aterrizar y enfrenta cargos estatales, mientras el FBI analiza si corresponde presentar acusaciones federales. El incidente ocurrió a bordo del vuelo 618, aproximadamente dos horas después del despegue.
De acuerdo con testimonios de pasajeros, Layne Arthur Lundeen, de 67 años y residente de Tucson, Arizona, comenzó a comportarse de manera agresiva y a proferir insultos racistas y homófobos.
La situación escaló hasta un enfrentamiento físico con otro pasajero. Una auxiliar de vuelo intentó intervenir, pero el comportamiento del hombre continuó. Tres pasajeros finalmente ayudaron a controlarlo con materiales proporcionados por la tripulación, hasta mantenerlo sujeto a su asiento durante el resto del trayecto.
La aeronave aterrizó en el Aeropuerto Internacional Thurgood Marshall de Baltimore/Washington, donde agentes de la policía de Maryland esperaban para retirar al pasajero. American Airlines confirmó que el vuelo continuó posteriormente hacia Newark. La Administración Federal de Aviación (FAA) también informó que investigará el incidente.
El caso se suma a otros episodios recientes que han obligado a las aerolíneas estadounidenses a modificar sus operaciones. En mayo, un vuelo de United Airlines entre Chicago y Minneapolis fue desviado a Madison, Wisconsin, después de que un pasajero provocara una situación de seguridad.
Según la tripulación, el sujeto intentó acercarse en varias ocasiones a la cabina de mando. Las autoridades lo detuvieron después del aterrizaje y el avión pudo continuar posteriormente hacia Minnesota.
Otro caso ocurrió en un vuelo de Frontier Airlines que viajaba desde San Juan, Puerto Rico, hacia Chicago. Un pasajero identificado como Juan Gabriel Reyes fue acusado de intentar abrir una salida de emergencia, interferir con la tripulación y agredir a un auxiliar de vuelo fuera de servicio. La aeronave terminó desviándose hacia Miami, donde el hombre fue detenido.
En agosto, también se registraron incidentes que afectaron vuelos dentro de Estados Unidos. Un avión de Alaska Airlines que se encontraba en proceso de rodaje en Miami tuvo que regresar a la puerta después de que dos pasajeros fueran señalados por realizar amenazas. Ambos fueron retirados por la policía y el resto de los viajeros tuvo que desembarcar antes de que el vuelo pudiera continuar.
Aunque estos episodios representan una fracción de los vuelos comerciales, las consecuencias pueden extenderse a cientos de pasajeros. En algunos casos, implican desvíos, inspecciones adicionales, desembarques completos o retrasos provocados por el tiempo que requiere retirar al pasajero y reorganizar la operación.
La FAA ha señalado que las aerolíneas han reportado más de 830 incidentes con pasajeros conflictivos durante 2026. La cifra representa una reducción considerable respecto de los niveles registrados durante la pandemia, aunque las autoridades continúan aplicando sanciones civiles y otras medidas cuando los pasajeros amenazan, agreden o interfieren con las tripulaciones.