
El cantante cubano Israel Rojas, fiel defensor del régimen comunista, tuvo un arranque de sinceridad y reconoció la enorme crisis que atraviesa el país. En una publicación en su perfil oficial de Facebook, incluso puso en duda poder sobrevivir a “lo que estamos pasando”.
“Lo que estamos pasando es de una gravedad inefable. Si sobrevivo, juro que no aceptaré sermones de nadie, que no se haya calado este batido de desgracias juntas”, escribió el trovador guantanamero, que pudo hacerse de una casa en La Habana.
A pesar de ser uno de los artistas más cercanos al régimen, su mensaje ha sido interpretado como una muestra de vulnerabilidad y desesperación ante el colapso generalizado que enfrenta el país.
Rojas confesó que, a veces, teme no llegar al día siguiente debido al estrés y la rabia que le provoca la situación. En ese sentido, argumentó que por salud mental todo el mundo debe tener el derecho a expresar su dolor y frustración. “Todo el mundo tiene derecho, el deber y casi que la obligación de expresar su dolor como lo vive. Posiblemente en aras de conservar su salud mental”, explicó.
Durante su breve reflexión, sostuvo: “maldigo las injusticias de todos los contornos, niveles y confines. Soy bastante malo para pedir ayuda, pero agradezco infinitamente a los que me la brindan. Sobre todo porque en el ejemplo de su solidaridad me enchufan la energía para sobrevivir un día más ayudando a otro”.
Cuba enfrenta una crisis profunda en casi todos sus servicios básicos, marcada por apagones diarios que pueden superar las 20 horas, severa escasez de agua potable, comida insuficiente con precios muy altos y salarios que resultan insuficientes para cubrir siquiera la canasta básica.
A diario, los circuitos eléctricos del país experimentan apagones frecuentes y prolongados debido a la infraestructura obsoleta de las centrales eléctricas, que no se puede modernizar por la falta de inversión y la imposibilidad del gobierno de pagar piezas de repuesto. Provincias como Artemisa y La Habana han reportado hasta un 80% de población sin acceso regular al agua, complicando aún más la crisis sanitaria y de vida cotidiana.
La crisis económica genera otra arista del drama en Cuba. El salario promedio mensual es de apenas unos ocho dólares, mientras que para cubrir los precios actuales de alimentos y productos básicos se requieren al menos 20 salarios. Esto obliga a amplios sectores a depender de remesas familiares desde el extranjero para poder subsistir.
Las calles de las ciudades, incluida la capital, están llenas de basura acumulada, lo que incrementa las enfermedades. Actualmente, hay 12 provincias con transmisión de dengue. Además, están presentes otros problemas epidemiológicos como el zika, chikungunya y la arbovirosis.



ROJAS EL PASADO NO PERDONA AUNQUE LLORES
que descarado poniendo parches, asi que si sobrevive a esto no aceptara sermones, y lleva 60 años escuchando sin protestar y hasta apoyando sermones comunistas, si que sera hipocrita.