
El gobierno de Israel aprobó un polémico plan para una ocupación militar en todo el territorio de la Franja de Gaza. El gabinete de seguridad de Jerusalén, tras horas de discusión, respaldó la estrategia, que busca desmantelar a Hamás, la principal organización armada palestina.
Según la BBC, la decisión fue anunciada este viernes a través de un comunicado emitido por la Oficina del Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, quien aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se prepararán para tomar el control de la Ciudad de Gaza y proveer ayuda humanitaria a la población civil fuera de las zonas de combate.
Los objetivos del plan incluyen el desarme de Hamás, la devolución de los rehenes, la desmilitarización de Gaza y la instauración de un gobierno civil alternativo, sin la presencia de Hamás ni la autoridad palestina.
Este anuncio reafirma lo que Netanyahu había dicho en una entrevista con Fox News, donde señaló que la intención de Israel es “liberar a la población de Gaza del terror de Hamás” sin quedarse a gobernar el territorio.
La expansión de la ofensiva en Gaza ha generado una fuerte reacción internacional ante las “consecuencias catastróficas” que tendría para los civiles palestinos y los rehenes israelíes.
La noticia de la ocupación total ha desencadenado protestas dentro de Israel, especialmente entre los familiares de los rehenes israelíes que aún se encuentran bajo cautiverio en Gaza. Estos grupos temen que una expansión de la ofensiva ponga en riesgo la vida de sus seres queridos.
Según informes, dos de los rehenes fueron vistos en videos con graves signos de inanición, lo que ha avivado aún más la preocupación. Las familias de los secuestrados se manifestaron frente a la Oficina del Primer Ministro en Jerusalén, acusando a Netanyahu de tomar una decisión que podría resultar en una “sentencia de muerte”.
Por otro lado, Hamás reaccionó al anuncio acusando a Israel de continuar su “política de genocidio y desplazamiento”, alertando que una ocupación total significaría un precio elevado para el pueblo palestino.
La situación también ha generado críticas dentro de Israel, con varios exfuncionarios de seguridad que se oponen al plan. Más de 600 exmiembros de altos cargos de seguridad pidieron el fin de la guerra, advirtiendo que una ocupación de Gaza sería contraproducente, costosa y sin un plan a largo plazo.
En tanto, la comunidad internacional también expresó su rechazo, especialmente los gobiernos de Reino Unido, Australia y Turquía. Hace una semana, el primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que su gobierno reconocerá al Estado de Palestina en septiembre, a menos que Israel adopte diversas “medidas sustanciales” en Gaza, incluido el acuerdo de un alto el fuego.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, también aseguró que su administración reconocerá un Estado palestino en la Asamblea General de la ONU en septiembre. Por su parte, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, también tiene las mismas intenciones.
“Canadá tiene la intención de reconocer el Estado de Palestina en la 80.ª Asamblea General de las Naciones Unidas. Lo hacemos porque el Gobierno Autónomo Palestino se comprometió a liderar una reforma muy necesaria”, precisó Carney.

