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Italia busca cubanos para estudiar con beca de 6.000 euros y alojamiento gratis

Italia busca cubanos para estudiar con beca de 6.000 euros y alojamiento gratis
Cubanos tienen una oportunidad de oro para estudiar en Italia con todos estos beneficios (Foto © Periódico Cubano)

Una universidad pública italiana incluyó expresamente a Cuba entre los países prioritarios para otorgar becas internacionales de maestría durante el curso 2026-2027, con un paquete que cubre buena parte de los gastos que normalmente hacen difícil para un estudiante cubano trasladarse a Europa.

La Universidad de Brescia reservó cuatro becas STAR, siglas de “Students at Risk”, para estudiantes procedentes de determinados países en desarrollo y de un grupo de territorios considerados prioritarios. Cuba apareció nombrada específicamente junto a Egipto, El Salvador, Jordania, Irak, Kenia, Líbano, Túnez y los Territorios Palestinos.

Cada beneficiario recibe 6.132,10 euros, además de alojamiento gratuito en una residencia universitaria, exención de buena parte de las tasas académicas, comedor subsidiado, transporte público con descuento y hasta 500 euros para cubrir gastos relacionados con el sistema sanitario o un seguro médico.

La convocatoria oficial publicada por la Universidad de Brescia correspondía al curso académico 2026-2027 y ya no está abierta para nuevas solicitudes. El plazo terminó el 15 de marzo de 2026 al mediodía, hora italiana.

El dato, sin embargo, resulta relevante para cubanos interesados en preparar futuras solicitudes de estudios en Europa, especialmente porque no se trató de una convocatoria genérica para extranjeros: Cuba fue incluida por nombre dentro del grupo prioritario del programa.

Más de 6.000 euros, vivienda y reducción de los principales gastos

El estipendio anual de STAR ascendía exactamente a 6.132,10 euros. A ese dinero se sumaba uno de los beneficios potencialmente más importantes para un estudiante llegado desde Cuba: alojamiento gratuito reservado por la universidad en una habitación doble de sus residencias.

El beneficiario debía entregar un depósito de 330 euros por la vivienda. Si decidía renunciar voluntariamente al alojamiento universitario y buscar una residencia por su cuenta, la institución no sustituía ese beneficio por una cantidad adicional de dinero.

Los becarios también estaban exentos de la matrícula universitaria ordinaria, aunque debían asumir determinados cargos obligatorios. La convocatoria especificó que continuaban siendo responsabilidad del alumno la tasa regional por el derecho al estudio y el impuesto de timbre.

Además, los seleccionados podían utilizar los servicios de comedor a precios subsidiados y obtener un abono de transporte público con descuento.

Otro apartado reservaba hasta 500 euros para la inscripción en el Servicio Sanitario Nacional italiano o para adquirir el seguro médico privado destinado a estudiantes internacionales de la Universidad de Brescia. Ese importe funcionaba mediante reembolso después de presentar los comprobantes correspondientes.

La combinación resulta especialmente significativa para aspirantes procedentes de Cuba, ya que vivienda, seguro, matrícula y manutención constituyen algunos de los mayores obstáculos económicos al intentar estudiar legalmente en otro país.

Italia ya había ofrecido durante este mismo año otras becas de estudios a las que podían presentarse ciudadanos cubanos, entre ellas programas financiados por el Gobierno italiano para maestrías, doctorados, investigación y estudios artísticos.

No bastaba con tener pasaporte cubano

Uno de los detalles más importantes de STAR es que la prioridad otorgada a Cuba no dependía únicamente de la nacionalidad. Para competir bajo esta categoría, el aspirante debía tener tanto ciudadanía como residencia en uno de los países admitidos.

En otras palabras, el programa estaba especialmente diseñado para candidatos que efectivamente vivieran en Cuba o en otro de los territorios cubiertos y no simplemente para cualquier persona que conservara la nacionalidad cubana mientras residía permanentemente en otro país. También se exigía que fuera la primera inscripción del candidato en una universidad italiana.

En el caso de las maestrías, el interesado debía disponer de una licenciatura obtenida en un sistema educativo situado fuera de la Unión Europea. El título tenía que corresponder como mínimo a tres años de estudios y permitir acceder a programas de posgrado en el país donde fue expedido.

La universidad incluso permitió presentar solicitudes a quienes todavía no habían terminado formalmente su licenciatura, siempre que obtuvieran el título antes del 10 de julio de 2026.

Las becas STAR permitían escoger programas de Laurea Magistrale impartidos tanto en italiano como en inglés. En el sistema universitario italiano, la Laurea Magistrale corresponde al segundo ciclo de educación superior y normalmente tiene una duración de dos años.

La convocatoria de Brescia se suma así a una tendencia que durante años ha convertido las becas para estudiar en universidades europeas en una alternativa explorada por jóvenes cubanos que buscan continuar su formación fuera de la Isla.

La beca podía mantenerse durante el segundo año

Los 6.132,10 euros no estaban concebidos necesariamente como una ayuda para un único curso. La Universidad de Brescia contempló la renovación de las becas durante el segundo año de la maestría siempre que el estudiante cumpliera las condiciones académicas establecidas en la convocatoria.

Este elemento aumenta considerablemente el valor potencial del programa. A los más de 6.000 euros anuales habría que añadir nuevamente el ahorro derivado del alojamiento universitario, la exención de las tasas cubiertas por la beca y los restantes servicios ofrecidos al estudiante.

No obstante, recibir la beca tampoco significaba que la universidad pagara absolutamente todos los gastos personales. El estudiante debía prever dinero para determinadas tasas obligatorias, gastos cotidianos, viajes, documentación y cualquier necesidad que excediera los servicios incluidos.

Tampoco conviene confundir STAR con LMINT. Brescia convocó un total de 17 becas internacionales para maestrías en 2026-2027: cuatro eran STAR y las otras 13 correspondían al programa LMINT.

Las LMINT estaban destinadas de forma más general a candidatos con una licenciatura de al menos tres años obtenida fuera de la Unión Europea que quisieran cursar determinadas maestrías impartidas en inglés. STAR, en cambio, incluía el criterio geográfico prioritario donde aparecía Cuba.

Ganar la beca no significaba tener garantizado el visado

Los candidatos seleccionados desde Cuba todavía debían completar el procedimiento migratorio italiano. Las autoridades establecen que la solicitud de preinscripción de estudiantes internacionales que necesitan un visado debe gestionarse mediante Universitaly, el portal oficial del Ministerio de Universidad e Investigación de Italia.

Para el curso académico 2026-2027, las solicitudes de visado correspondientes a carreras universitarias ordinarias, incluidas las Lauree Magistrali, deben presentarse ante las autoridades diplomáticas o consulares competentes a más tardar el 30 de noviembre de 2026, aunque cada universidad puede establecer fechas anteriores en función del comienzo de las clases.

Italia también advierte expresamente que la aceptación de una universidad o la validación de una preinscripción no garantizan la expedición del visado. La decisión continúa en manos de la representación diplomática o consular, que evalúa los requisitos correspondientes al visado de estudios y otros elementos previstos por la legislación migratoria italiana.

Para un candidato cubano eso significa que ganar STAR resolvía buena parte del problema económico, pero no eliminaba la necesidad de preparar correctamente títulos, expedientes académicos, traducciones, documentos legalizados cuando correspondiera y toda la documentación requerida durante el procedimiento consular.

Una convocatoria que los cubanos deberían vigilar en próximas ediciones

La Universidad de Brescia todavía no ha anunciado la convocatoria STAR para el curso 2027-2028. Sin embargo, el programa se ha ofrecido de forma consecutiva en al menos las dos últimas ediciones académicas, ambas con Cuba entre los países prioritarios, por lo que recomienda a los interesados vigilar las próximas publicaciones de la institución.

La convocatoria 2025/2026 comenzó a recibir solicitudes el 21 de diciembre de 2024 y cerró el 15 de febrero de 2025, mientras que la de 2026/2027 fue publicada el 30 de enero de 2026 y cerró el 15 de marzo. Es decir, si se repitiera un calendario parecido, tendría sentido empezar a revisar la web de Brescia desde finales de este mismo año o comienzos de 2027.

Para quienes estén pensando en utilizar los estudios como vía legal para trasladarse fuera de la Isla, preparar los documentos con varios meses de anticipación puede marcar una diferencia importante. Convocatorias como STAR pueden exigir título universitario, expediente académico, documentos migratorios y requisitos específicos del programa elegido que resultan difíciles de reunir cuando quedan pocas semanas para el cierre.

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