
La muerte de Agustín Maceo Perdomo, conocido como “Pacolo”, continúa generando conmoción en Santiago de Cuba y aumentando las preguntas en torno al accidente de tránsito ocurrido en la madrugada del 1 de mayo, cuando el hombre fue impactado mientras viajaba en una motorina.
El caso ganó mayor repercusión pública después de que varias versiones difundidas en redes sociales señalaran al músico cubano Juan Guillermo Almeida, conocido como JG, hijo del fallecido Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, como posible conductor del vehículo implicado.
Hasta el momento, no existe una versión oficial de las autoridades cubanas que confirme quién iba manejando. Sin embargo, el periodista y activista opositor Juan Juan Almeida, hermano de JG, rompió el silencio este jueves por la noche durante una transmisión en directo por Facebook y confirmó que el fallecimiento de Pacolo está vinculado al accidente en el que se ha mencionado a su hermano.
Juan Juan Almeida: “Hay una familia destruida, hay un muerto”
Juan Juan Almeida comenzó su intervención aclarando que se enteró del caso como muchos cubanos: a través de Internet. “Yo me enteré igual que ustedes, por Internet. Mientras todo empezaba a circular, yo estaba bastante lejos de Miami… todavía estoy por Europa”, dijo.
El opositor reconoció la gravedad del hecho y evitó restarle importancia al impacto humano de lo ocurrido. “Hay un accidente, hay una familia destruida, hay un muerto”, expresó durante la transmisión.
También explicó que, pese a no mantener una relación cercana con JG, decidió contactarlo por la seriedad del caso. “Mi hermano Juan Guillermo y yo tenemos una relación que no podría yo decir que es una relación buena o mala, no es buena ni mala, prácticamente no existe. Aún así, por la gravedad de los hechos, me comuniqué con él después de muchos años y le pregunté”, relató.
Según Juan Juan, la respuesta de JG fue directa: “Yo no iba manejando, pero asumiré como hombre y como ser humano”.
Esa frase se ha convertido en uno de los puntos centrales del caso, porque introduce una versión distinta a la que circuló inicialmente en redes, pero también deja abierta la pregunta sobre cuál fue exactamente su nivel de responsabilidad en el accidente.
El vínculo familiar, la responsabilidad y las dudas públicas
Durante su declaración, Juan Juan Almeida insistió en que cree en la versión de su hermano. “Yo le creo, sé que tomará responsabilidad”, afirmó.
También dejó claro que el lazo familiar no desaparece ante una situación grave. “Aunque mi hermano hubiese ido manejando […] seguirá siendo mi hermano. El amor por la familia no desaparece cuando llegan los problemas”, dijo.
A la vez, el activista intentó marcar distancia entre el afecto familiar y la necesidad de justicia para la víctima. En ese sentido, aseguró que estaría dispuesto a apoyar a la familia de Pacolo si sintiera que ha sido maltratada por el poder. “Si esa familia se sintiese pisoteada por el poder, yo, Juan Juan Almeida, ayudaré con lo poco que esté a mi alcance”, declaró.
Juan Juan también aseguró que, según la información que maneja, su hermano no abandonó a la víctima tras el impacto. “Mi hermano no abandonó al herido. No sé nada más del accidente”, afirmó.
El fallecimiento de Agustín Maceo Perdomo se produjo el lunes, luego de varios días en estado crítico. Reportes independientes indican que, tras el impacto, el hombre recibió atención médica, pero su estado se complicó posteriormente. Sin una investigación transparente y sin una comunicación oficial clara, el caso sigue dependiendo en buena medida de versiones públicas, testimonios familiares y publicaciones en redes sociales.
“El Cangrejo”, privilegios y la sombra del poder
Uno de los momentos más comentados de la transmisión fue cuando Juan Juan Almeida se refirió al lugar que ocupa su hermano dentro de las estructuras de privilegio en Cuba. “¿Mi hermano es un privilegiado del régimen cubano? Pues sí, eso no lo puedo negar. ¿Tiene la protección de los Castro? Probablemente, en este caso, estoy seguro de que sí”, dijo.
En ese punto mencionó a “El Cangrejo”, apodo por el que se conoce a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro e hijo de Déborah Castro Espín y del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien dirigió el conglomerado militar GAESA.
“Mi hermano es amigo del Cangrejo como yo fui amigo de Alejandro Castro Espín desde mucho antes de entender cómo funcionaba mi isla”, afirmó Juan Juan Almeida.
Luego añadió una reflexión más amplia sobre el funcionamiento del poder en Cuba: “Pero hay algo que aprendí que seguro mi hermano no ha entendido. Él puede que crea que El Cangrejo es su amigo, y seguramente él sea amigo de El Cangrejo, pero El Cangrejo no es amigo de él. Los Castro no tienen amigos, tienen intereses”.
La figura de Raúl Guillermo Rodríguez Castro volvió a recibir atención en 2026 después de reportes de prensa que lo vincularon con contactos discretos sostenidos con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, fuera de los canales diplomáticos tradicionales.
Esas publicaciones reforzaron la percepción de que “El Cangrejo” continúa siendo una figura cercana al núcleo de poder cubano, aunque su influencia real dentro del aparato estatal no siempre sea visible públicamente.
La mención de Juan Juan no prueba una intervención directa de Rodríguez Castro en este caso, pero sí coloca la muerte de Pacolo en un terreno especialmente sensible: la sospecha ciudadana de que las personas conectadas con apellidos poderosos pueden recibir un trato diferente al del resto de los cubanos.
Por ahora, las preguntas principales siguen sin respuesta oficial: quién conducía el vehículo, qué ocurrió exactamente en la madrugada del 1 de mayo y qué medidas tomarán las autoridades para esclarecer la muerte de Agustín Maceo Perdomo.
Mientras no exista una investigación pública, verificable y transparente, el caso continuará marcado por el dolor de una familia, las dudas de la ciudadanía y el reclamo de justicia.

