
El humorista e influencer cubano José Mesa, conocido por dar vida al personaje de “Yoyi” en los sketches junto a la actriz Aly Sánchez, compartió este fin de semana un balance personal en sus redes sociales sobre la década que lleva en Estados Unidos.
En un mensaje publicado en Instagram, relató cómo fueron los sacrificios de sus primeros años y celebró los logros que, asegura, marcan un antes y un después en su vida y en la de su familia.
Ver esta publicación en Instagram
Mesa recordó su llegada al país norteamericano hace diez años, con lo que describió como “una bola llena de sueños, títulos académicos y fotos viejas”, acompañada de la esperanza de abrirse camino en un entorno desconocido.
Confesó que los inicios resultaron arduos: jornadas de estudio hasta la madrugada, turnos laborales de doce horas y una rutina marcada por el agotamiento físico. En sus palabras, la disciplina y el café fueron aliados indispensables para no claudicar en la búsqueda de estabilidad.
El esfuerzo rindió frutos con la obtención de la residencia permanente y la compra de una vivienda junto a su pareja, Maikel, a quien definió como su apoyo constante. Más adelante, adquirió una segunda propiedad y, con la ciudadanía estadounidense, alcanzó una meta que valoró como decisiva para sentirse integrado. A ese paso sumó otro símbolo de superación: el vehículo que había soñado desde su juventud.
Aunque mencionó estos bienes materiales, subrayó que el mayor premio ha sido la reunificación familiar. Tras años de separación, pudo abrazar a su madre y a su abuela en territorio estadounidense, además de compartir cotidianidad con su hermana y sus sobrinos. Mesa señaló que esa cercanía le devolvió una tranquilidad que consideraba perdida.
El artista añadió que su nueva etapa también le abrió puertas a experiencias antes impensables, como viajar a otros países y conocer culturas diversas. Destacó que esas oportunidades le demostraron que “los sueños no tienen fronteras cuando se enfrentan con fe y disciplina”.
En medio de ese recuento, reconoció el respaldo de su público como un regalo inesperado. “La vida me obsequió el cariño de quienes siguen mi trabajo, un afecto que me acompaña en cada paso”, expresó. Sus palabras concluyeron con la frase que lo identifica en sus apariciones humorísticas: “Cabecita arriba, Yoyi”.
Ver esta publicación en Instagram
A finales de agosto, el artista compartió una foto invitando a sus seguidores a responder una pregunta: “Para los que vivimos fuera de nuestro país; si pudieras regresar por dos horas, ¿qué es lo que harías?”.
Los internautas respondieron rápidamente a la dinámica; para muchos de ellos abrazar a sus familiares era lo principal. Pero también hubo otros que pudieron reflexionar al respecto de la dictadura y la crisis humanitaria que se vive en la Isla.
El cierre de su publicación reflejó la mezcla de nostalgia y gratitud con la que observa su recorrido. Aseguró que los sacrificios, desvelos y lágrimas del pasado hoy se transforman en orgullo por una trayectoria marcada por constancia. Desde aquella maleta inicial cargada de ilusiones, afirmó, logró construir una existencia que combina logros profesionales, estabilidad económica y, sobre todo, la compañía de sus seres queridos.
Con este testimonio, Mesa no solo compartió un balance personal, sino que también ofreció un mensaje a quienes enfrentan procesos similares de migración: la posibilidad de abrirse camino en otro país requiere sacrificio, pero puede dar frutos cuando se sostiene con perseverancia y compromiso.

