ESPECIAL CUBACEL: Manda 20 CUC y en Cuba reciben 50 CUC
Encuéntranos en

PERIÓDICO CUBANO

José Raúl Capablanca y 7 curiosidades del ajedrez que no conocías

Deportes

José Raúl Capablanca y 7 curiosidades del ajedrez que no conocías

Su primer título de campeón mundial lo logró después de que su rival renunciase por motivos de salud. Esto no resta mérito alguno al cubano. Veamos cómo fue que ocurrió todo.

 

Jose Raul Capablanca

Aprendió las reglas de este complejo deporte a los cuatro años.

José Raúl Capablanca (1888-1942) es, sin dudas, el mejor trebejista cubano de todos los tiempos y uno de los más grandes de la historia. Su vida está llena de innumerables hazañas que lo convirtieron en “la máquina de jugar ajedrez”, apelativo que recibió por parte de los especialistas tras varios años en la élite mundial del juego ciencia.

Hoy queríamos traerte algunas curiosidades de su vida y anécdotas que revelan la grandeza de semejante figura:

1.- Aprendió las reglas de este complejo deporte a los cuatro años. Según varias fuentes, desde temprana edad observaba las partidas de su padre –un oficial del ejército español- con algunos amigos. En una ocasión dejó atónitos a todos al demostrar a su progenitor que había hecho trampas: movió el caballo hacia una posición no lícita y el niño no tardó tiempo en advertirlo.

2.- Se convirtió en campeón nacional con 13 años. El hasta entonces monarca doméstico, Juan Corzo, fue su víctima en aquella oportunidad. Solo perdió tres partidas en esa justa.

3.- Pudo cambiar los tableros por los bates y guantes de béisbol. Durante su estancia en Nueva York, después de matricular en la Universidad de Columbia, disfrutó mucho jugando al deporte de las bolas y los strikes. Ocupaba la primera base y se colocaba a la zurda en el cajón de bateo. En uno de los partidos, un scout que trabajaba para los Yankees conversó con él para que valorara la posibilidad de firmar con esa organización de la MLB. Pese a ello, su amor por el ajedrez siempre fue más grande y desestimó la propuesta. Luego dejaría también la facultad para dedicarse por completo a su gran pasión.

4.- En una oportunidad se encontraba disputando una partida rápida frente al letón Aron Nimzowitsch, a quien un joven Capablanca espetó: “los jugadores sin trayectoria deberían mantener la boca cerrada en presencia de sus superiores”. El europeo, lógicamente, se ofendió y aceptó el reto del antillano, quien lo invitó a medirse en una serie de encuentros. En todos resultó vencedor.

5.- Su primer título de campeón mundial lo logró después de que su rival renunciase por motivos de salud. Esto no resta mérito alguno al cubano. Veamos cómo fue que ocurrió todo.

Sería un match a 24 partidas que comenzaría el 15 de marzo de 1921 en La Habana frente al alemán Emmanuel Lasker. Cuatro tablas fue el saldo inicial. Capablanca ganó la quinta. Otras cuatro tablas vinieron después. El cubano venció en la décima y la oncena. Dos empates más. El triunfo en la decimocuarta fue también para el capitalino. Después de aquel último choque, el germano presentó problemas de salud. Al menos, eso dijo. «Usted ha ganado el título no por la formalidad de un desafío, sino por su brillante maestría», le comentó a su rival.

6.- Perdió su corona mundial en 1927 en Buenos Aires frente al ruso nacionalizado francés, Alexander Alekhine, uno de los mejores ajedrecistas de la época. El cubano nunca había perdido ante su rival (5 triunfos y 7 tablas) y lo subestimó. Se preparó poco para los enfrentamientos y lo pagó caro. Su contrincante hizo todo lo contrario y se enfocó en lo que vendría.

Ganaría quien primero llegase a seis victorias. Se extendió a 34 partidas, disputadas entre septiembre y noviembre. Capablanca venció en tres. Después estaría varios años proponiéndole la revancha a su rival, algo que le negó continuamente el europeo.

Para que tuviera lugar un nuevo match entre ambos se habían pactado cierta condición: José Raúl tendría que reunir 10 mil dólares. No pudo. Alekhine, incluso, decidiría no jugar en los mismos certámenes que su oponente.

7.- Mira estas increíbles estadísticas: Perdió menos de cincuenta partidas (solo fue derrotado en el 6% de las que disputó). Durante ocho años consecutivos permaneció imbatible (1916-1924).

Suscríbete GRATIS para recibir noticias

Click para comentar

Comenta esta noticia

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top