
Randy Mesa, un joven cubano de 28 años, se encuentra detenido en una prisión de New Orleans por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), a la espera de una posible deportación.
Ahora, su familia, liderada por su esposa Roxana Peguero, ha pedido ayuda para recaudar el dinero necesario para la contratación de un abogado que ofrezca asistencia para evitar la repatriación. La campaña ha sido lanzada en la plataforma GoFundMe con el fin de reunir 7.000 dólares. Al momento de esta publicación, la meta estaba por alcanzarse, ya que se había reunido 6.610 USD.
Randy llegó a Estados Unidos con el mismo sueño de comenzar de nuevo y salir adelante para tener una vida digna que difícilmente iba a alcanzar en Cuba. Sin embargo, al procesado tras su ingreso irregular, recibió el formulario I-220A, un aviso de comparecencia ante un juez de inmigración, que lo colocó en un proceso de deportación.
A pesar de sus esfuerzos por defender su caso, el joven no pudo presentar su solicitud de asilo debido a decisiones fuera de su control y terminó bajo custodia con el riesgo de la deportación.
Su familia está trabajando sin descanso para cubrir los gastos legales necesarios para apelar la decisión y darle una nueva oportunidad en el país que él ahora considera su hogar. Las esperanzas de una liberación encuentran respaldo en otros casos de cubanos con I-220A, que terminaron detenidos por agentes del ICE, pero gracias a diferentes gestiones obtuvieron su liberación.
Una de estas historias pertenece a la joven cubana Laura de la Caridad González Sánchez, quien fue detenida en marzo pasado, pero gracias a un esfuerzo de su familia y la intervención de la congresista María Elvira Salazar, hoy se encuentra libre y en territorio estadounidense.
La congresista, quien ha defendido a muchos cubanos en situaciones similares, expresó su preocupación sobre la detención de personas que están en proceso de asilo. “Es inaceptable que personas como Laura sean detenidas sin justificación”, dijo Salazar, haciendo un llamado a ICE para reconsiderar su política.
Laura González, quien llegó a EEUU en septiembre de 2022 a través de la frontera con México, había solicitado asilo y recibió el formulario I-220A al ser liberada en territorio estadounidense. Al no tener antecedentes penales, su arresto generó gran preocupación en su familia, que temía una posible deportación a Cuba.
Su madre, Celia Sánchez, expresó su angustia por la falta de información clara sobre el arresto. Según su testimonio, las autoridades de ICE informaron que Laura había sido seleccionada al azar como parte de un grupo retenido.
Los familiares de migrantes cubanos detenidos deben actuar con prontitud, debido a que los vuelos de repatriación a la Isla se encuentran activos. En el último y quinto trayecto, durante la actual administración de Donald Trump, fueron devueltas 130 personas.
El primer vuelo de deportación hacia Cuba se llevó a cabo el 23 de enero, con 19 migrantes cubanos provenientes de Bahamas. El 27 de febrero, se efectuó un segundo vuelo, con 104 deportados; y el tercer vuelo aterrizó en La Habana el 27 de marzo, transportando a 60 personas, mientras que el cuarto, con 82 deportados, llegó el 24 de abril.


porque no trabajaste y guardaste dinero en ves de hacerte pelados que cuestan deporten a esa basura
deporten a esa basura ya VIVA TRUMP