Un joven cubano golpeó salvajemente a un anciano en una guagua por el simple hecho de que este último le pidió que le bajara el volumen a la música, así lo denunció en sus redes sociales la usuaria Liz Oliva.
El hecho tuvo lugar en la ruta del ómnibus P1, antes de llegar a la parada de Infanta y Manglar, en Centro Habana, y lo más triste es que ninguno de los pasajeros intervino para defender al señor de la tercera edad.
Según fuentes cercanas al suceso, el señor parecía tener problemas de salud y dificultades para el habla.
También especificaron que el adolescente, de los golpes tan fuertes que le propinó al anciano, le dejó la frente sangrando.


Hace rato que en Cuba se le ve por encima de la ropa a los que son unos pichones de delincuentes. Llevan unas pintas, una forma de hablar, de vestir, de comportarse que no deja lugar a la duda. A esos deberían, solo al verlos, darles una buena tunda de palos a ver si enderezan. Pero claro, la policía y los descaraos esos prefieren darles palos a las damas de blanco, a los del colectivo LGBTI, a cualquiera que denuncie las penumbras de que vive el pueblo cubano antes que enderezar a los que de lejos se ven que tienen por futuro el robo, el pandillerismo y la delincuencia. En fin…