
Tras confirmarse mediante una autopsia que la muerte del cubano Geraldo Lunas Campos fue a causa de un homicidio, el juez federal Steven Briones bloqueó de manera temporal la deportación de los testigos de este hecho, ocurrido en el centro de detención migratoria Camp East Montana en Texas.
Según los testimonios de los testigos, un salvadoreño y un cubano, que compartían celda con el fallecido, los guardias sometieron a Lunas Campos mientras repetía que no podía respirar.
Los dos migrantes iban a ser expulsados poco después de hablar con medios de comunicación sobre este caso, pero ahora su deportación estará suspendida hasta el 4 de febrero, debido a la gravedad de los hallazgos forenses y los testimonios contradictorios, informó Usa Today.
La muerte ocurrió el pasado 3 de enero, cuando agentes aplicaron una compresión en el cuello y torso de Lunas Campos. Este sometimiento provocó una asfixia fatal en el migrante, padre de cuatro hijos.
El primer reporte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) sostuvo que el antillano falleció por una emergencia médica. Posteriormente, la agencia modificó su relato, sugiriendo que el detenido intentó quitarse la vida y que se resistió violentamente al personal de seguridad.
El abogado Max Schoening, que representa a la familia de Lunas Campos, subrayó la solidez de la evidencia que apunta a la responsabilidad de los guardias del centro de detención en la muerte del cubano. Asimismo, criticó el cambio repetido de versiones oficiales por parte del gobierno y el manejo opaco de la información en este caso.
Lunas Campos, quien llevaba décadas viviendo en Estados Unidos, tenía una orden final de deportación desde 2005, aunque no pudo ser ejecutada debido a la falta de documentos de viaje hacia Cuba. Fue arrestado en julio de 2025 en Nueva York y, meses después, trasladado a Camp East Montana.
Los registros judiciales de Nueva York indican que Lunas Campos fue condenado en 2003 por abuso sexual a una menor de 11 años, un delito grave que le valió una sentencia de un año de prisión y su inclusión en el registro estatal de delincuentes sexuales.
En 2009, fue sentenciado a cinco años de prisión y tres años de libertad supervisada tras ser hallado culpable de intentar vender una sustancia controlada, de acuerdo con los registros penitenciarios del estado. Lunas Campos cumplió su condena, que finalizó en enero de 2017.
Kary Lunas, hija del fallecido, ha cuestionado las versiones oficiales de ICE y las acusaciones penales contra su padre. “Mi padre no era un abusador de niños”, señaló, refiriéndose a las imputaciones. Ella lo describió como un buen hombre y padre, argumentando que la acusación surgió en el contexto de una disputa por la custodia de su hermano menor.
Jeanette Pagan López, madre de los hijos menores de Lunas Campos, también ha expresado su dolor y frustración ante la falta de respuestas claras sobre las circunstancias de su muerte.
Residente en Rochester, Nueva York, y ciudadana estadounidense, Jeanette ha estado en contacto con ICE y el FBI, pero no ha recibido la información solicitada sobre el incidente. Con gran emoción, expresó: “Solo quiero justicia, y su cuerpo aquí. Eso es todo lo que quiero”.