
La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos se prepara para emitir un fallo sobre la política que revierte la ciudadanía automática por nacimiento para casi cualquier persona nacida en el país.
El máximo tribunal estadounidense fijaría su fallo con base en un caso proveniente de New Hampshire, el cual podría marcar un antes y un después en la interpretación de la 14ª Enmienda de la Constitución.
Dicha Enmienda, promulgada después de la Guerra Civil, ha sido tradicionalmente interpretada para garantizar la ciudadanía automática a todas las personas nacidas en el país, con algunas excepciones limitadas, como hijos de diplomáticos, fuerzas extranjeras invasoras o ciertas tribus nativas.
La Corte Suprema, conformada por seis jueces conservadores y tres liberales, acordó este viernes emitir un fallo final sobre el caso de New Hampshire a finales de junio del próximo año.
El gobierno de Trump argumenta que la ciudadanía por nacimiento debería estar limitada a aquellos que tengan al menos un progenitor ciudadano estadounidense o residente legal permanente.
Según su interpretación, la cláusula “sujeta a su jurisdicción” en la 14.ª Enmienda solo aplicaría a los hijos de personas que no solo estén en territorio estadounidense, sino que también les profesen lealtad.
Este cambio de interpretación busca desmantelar lo que el mandatario republicano y sus aliados consideran una “idea errónea” que ha permitido la ciudadanía automática a los hijos de visitantes temporales o de personas que ingresaron ilegalmente al país.
Desde que Trump anunciara esta política el primer día de su mandato en enero de 2017, ha enfrentado varios reveses judiciales en tribunales inferiores, que la han declarado ilegal en casos como los de Washington y New Hampshire.
No obstante, la administración logró que la Corte Suprema se involucrara, argumentando que los jueces individuales no tenían la autoridad para bloquear el plan a nivel nacional, aunque esta intervención no abordó los fundamentos legales del caso.
El caso involucra a varios demandantes representados por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), incluidos dos bebés que estarían sujetos a la orden. Mientras tanto, la Corte también tiene en cuenta otras demandas relacionadas con este asunto, incluyendo una presentada por los estados de Washington, Arizona, Illinois y Oregon.
Aunque el máximo tribunal ha mostrado simpatía por las políticas de Trump en otros casos, muchos analistas legales consideran que el debate sobre la ciudadanía por nacimiento podría ser una excepción importante.
En los próximos meses, los jueces también deberán pronunciarse sobre otros temas clave del poder ejecutivo de Trump, incluyendo el uso de aranceles y su autoridad para despedir a miembros de organismos gubernamentales.
Tribunal de Boston falló en contra de la revocación de la ciudadanía por nacimiento
En octubre de este año, un tribunal federal de apelaciones en Boston falló que la administración del presidente Donald Trump no puede revocar la ciudadanía a los niños nacidos de personas que se encuentren en EEUU de manera ilegal o temporal, según informó Los Angeles Times.
El fallo, emitido el pasado viernes por un panel de tres jueces del 1er Circuito, representa otro revés legal para la orden ejecutiva de Trump, que buscaba limitar este beneficio, el cual sigue vigente gracias a la Cláusula de Ciudadanía de la 14ª Enmienda.
Este fallo del 1er Circuito se suma a las decisiones de otros tribunales federales que, desde junio, han bloqueado o invalidado la orden sobre la ciudadanía por nacimiento. Los jueces concluyeron que es “probable” que los demandantes prevalezcan en el fondo de su caso.