
Estados Unidos utilizó sus cifras comerciales con Cuba para cuestionar este lunes 26 de octubre la campaña del régimen de La Habana contra el embargo, horas antes del debate previsto en la Asamblea General de Naciones Unidas. Juan Pablo Segura, funcionario del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, destacó las mercancías enviadas durante 2025 y pidió respaldo internacional para los ciudadanos de la Isla, en lugar de sus gobernantes.
Mediante su cuenta en X, Segura aseguró que las ventas estadounidenses al mercado cubano superaron los 810 millones de dólares durante el pasado año. Con ese argumento, Washington busca demostrar que las restricciones económicas no impiden todas las operaciones comerciales entre ambos países.
El representante estadounidense también responsabilizó al sistema comunista de las dificultades que enfrenta la población. En su mensaje recordó que las disposiciones federales permiten suministrar productos alimenticios y farmacéuticos, bajo determinadas condiciones.
The Cuban people are the victims of a failed Communist system. U.S. law has always allowed food and medicine exports, resulting in over $810 million in goods sent to Cuba in 2025, while U.S. disaster relief delivers food and hygiene supplies directly to families in need. Stand with the Cuban people, not with the regime.
— Juan Pablo Segura (@WHAAsstSecty) October 26, 2026
¿Cuánto exportó realmente Estados Unidos a Cuba en 2025?
Los registros de la Oficina del Censo de EEUU establecen que las exportaciones de mercancías hacia territorio cubano alcanzaron 809,6 millones de dólares en 2025, una cantidad inferior a la mencionada por Segura.
Ese monto agrupa diferentes categorías comerciales y no representa únicamente compras de alimentos o medicamentos. Por tanto, debe distinguirse entre las operaciones mercantiles autorizadas y los recursos destinados a programas de asistencia.
Las estadísticas también reflejan un incremento respecto a 2024, cuando los envíos estadounidenses sumaron 585,4 millones de dólares. La diferencia fue de 224,2 millones, equivalente a un crecimiento del 38,3%.
Pese a las sanciones vigentes, determinadas transacciones continúan autorizadas mediante excepciones legales, licencias y procedimientos específicos. Sin embargo, las empresas deben cumplir las regulaciones establecidas por las autoridades estadounidenses.
Washington defiende la entrega de ayuda sin intermediación del régimen
Segura abordó además las acciones humanitarias impulsadas por la administración de Donald Trump tras el paso del huracán Melissa por el oriente cubano en octubre de 2025.
De acuerdo con sus declaraciones, Washington asignó 9 millones de dólares para asistir a los damnificados mediante la Iglesia católica. También mencionó otros 100 millones destinados a operaciones gestionadas por Catholic Relief Services y Samaritan’s Purse, sin precisar cuánto de esta última partida correspondía exclusivamente a Cuba.
“Ayudamos directamente al pueblo cubano, sin subvencionar al régimen”, afirmó el funcionario al explicar la decisión de trabajar con instituciones religiosas y organizaciones humanitarias.
Tras el huracán Melissa, la Administración Trump destinó 9 millones de dólares en ayuda directa a través de la Iglesia católica y está destinando otros 100 millones de dólares a través de Catholic Relief Services y Samaritan’s Purse. Ayudamos directamente al pueblo cubano, sin subvencionar al régimen.
— Juan Pablo Segura (@WHAAsstSecty) October 26, 2026
El propósito declarado de este mecanismo consiste en hacer llegar alimentos y artículos esenciales a las familias afectadas, evitando que las autoridades cubanas administren los fondos estadounidenses.
Mientras tanto, el Gobierno de Miguel Díaz-Canel insiste en responsabilizar al embargo de buena parte de los problemas económicos nacionales y exige su eliminación ante Naciones Unidas.
La discusión correspondiente a 2026 está programada para el 27 y 28 de octubre. Aunque la Asamblea General apruebe nuevamente la resolución presentada por Cuba, el resultado carecerá de carácter obligatorio y no modificará por sí mismo las leyes estadounidenses que regulan las sanciones.
