
El Gobierno de La Habana ha implementado una nueva normativa para regular los precios de productos agropecuarios, en un intento por mejorar el acceso a los alimentos y garantizar la equidad en la distribución de estos productos esenciales. Sin embargo, economistas vuelven a criticar la decisión, que en ocasiones pasadas no ha logrado sus objetivos.
La medida, anunciada el 30 de septiembre de 2025 y firmada por la gobernadora Yanet Hernández Pérez, sustituye la Resolución 69 de abril de este año y establece precios máximos para los productores, mayoristas y minoristas, aplicables en diversos canales de distribución.
Los precios topados afectan a una variedad de productos agropecuarios y se aplicarán en mercados estatales gestionados por Acopio, el Ejército Juvenil del Trabajo, y puntos de venta de la agricultura urbana, entre otros.
Además, incluye a cooperativas no agropecuarias, trabajadores por cuenta propia, carretilleros y mercados de oferta y demanda. Un cambio notable en esta normativa es la uniformidad de los precios a nivel provincial, en contraste con regulaciones previas que solo regían a nivel municipal.

Nuevos precios topados que entran en vigor en La Habana (30 de septiembre)
| Producto | Unidad de medida | Precio minorista (CUP) |
|---|---|---|
| Boniato | Libras | 25 |
| Yuca | Libras | 25 |
| Malanga Colocasia | Libras | 55 |
| Malanga Xanthosoma | Libras | 75 |
| Plátano Vianda | Libras | 35 |
| Plátano Burro | Libras | 25 |
| Plátano Fruta | Libras | 25 |
| Pepino | Libras | 40 |
| Calabaza | Libras | 25 |
| Tomate | Libras | 150 |
| Col | Libras | 50 |
| Pimiento | Libras | 150 |
| Lechuga | Libras | 50 |
| Acelga | Libras | 50 |
| Quimbombó | Libras | 65 |
| Habichuela | Libras | 60 |
| Zanahoria | Libras | 50 |
| Remolacha | Libras | 50 |
| Cebolla Verde en Ramas | Libras | 150 |
| Fruta Bomba Rallona | Libras | 40 |
| Fruta Bomba Verde | Libras | 20 |
| Piña | Libras | 35 |
| Guayaba | Libras | 20 |
| Frijol común (diferenciado por entrega de insumos) | Libras | 196 |
| Frijol común (sin entrega de insumos) | Libras | 285 |
| Arroz Consumo | Libras | 155 |
| Maíz Tierno | Libras | 15 |
| Carbón Vegetal | Saco | 800 |
| Cebolla seca | Libras | 200 |
Uno de los productos más relevantes de la lista es el carbón vegetal, cuya demanda ha aumentado debido a la escasez de gas y los frecuentes apagones en la capital. A partir de la nueva normativa, el precio del saco de carbón estará limitado a 800 pesos.
Esta medida refuerza el control estatal sobre los mercados de productos agropecuarios en la provincia, en respuesta a la necesidad de una gestión más ordenada y equitativa de los alimentos. A diferencia de la resolución anterior, que permitía la concertación de precios a nivel municipal, esta nueva normativa unifica los precios para todo el territorio habanero.
La resolución también ha dejado claro que las nuevas disposiciones son de cumplimiento obligatorio para todos los actores involucrados en la comercialización agropecuaria en la capital. Los que no lo hagan se enfrentan a grandes multas.
Economistas critican la insistencia con una política de precios topados
El análisis de economistas cubanos críticos sobre la política de precios topados decretada por el gobierno revela un consenso en que estos controles no han logrado sus objetivos y, en cambio, han agravado problemas estructurales en la economía.
Pedro Monreal sostiene que imponer topes de precios a productos de alta demanda entorpece el mercado al sustituir la formación de precios mediante oferta y demanda por un método burocrático.
Según Monreal, insistir en un cálculo económico administrativo, en lugar de uno basado en los precios reales del mercado, provoca distorsiones que afectan negativamente la flexibilidad económica y la eficiencia productiva.
Esta visión es compartida por otros como Orlando Freire Santana, quien califica estas medidas como “extremadamente graves” y contrarias a la autonomía y privacidad empresarial, generando desconfianza y desincentivos en los sectores privados y productores nacionales.
La crítica señala que, lejos de contener la inflación, los topes han provocado desabastecimiento, aumento del mercado negro y caída en la calidad de productos básicos.
Además, se enfatiza que estos controles son un parche que no resuelve la escasez crónica ni la inflación, problemas que solo podrían mitigarse con una política integral basada en el impulso a la producción local, la liberalización de la comercialización y la eficiencia en las empresas estatales. En este sentido, la política de precios topados es vista como un error que prolonga la crisis económica cubana en lugar de superarla.

